I. El Señor
Jesús.
A.
Revelación especial en las Escrituras.
1.
Anunciado.
Dios anunció en las escrituras desde el principio de la creación.
Todo lo relacionado a su propósito con la creación del hombre y su redención.
La redención que haría al hombre, su Hijo, en condición de hombre. Ya que es
Dios. Anunciado a sus patriarcas, jueces, reyes, profetas y a su pueblo.
En este sentido, desde el principio Dios escoge a una familia. Esta
familia formó un pueblo. Y este pueblo se hizo una nación. De la descendencia
de Adán. Siendo Adán, el primer hombre creado por Dios. Y en desobedecer la
palabra de Dios.
En este orden, en la descendencia de Adán, la de su hijo Set, escoge
a Abraham, de la descendencia de Sem hijo de Noé, descendiente de Set.
Para que, de su simiente, Dios traiga la redención en su
descendencia.
A dichos descendientes se le fue transmitiendo, los propósitos que
Dios tenía con ellos, de generación en generación. Y se les anunció que, de su
descendencia en el cuerpo físico, vendría el que los redimirá de sus pecados o
desobediencias, a su pueblo escogido
Pero este pueblo, que se llamó Israel, después que se hizo una
Nación, no cumplió con lo que Dios le estableció. Con los propósitos que Dios
tenía con ellos. De redimirlos, siendo fiel a Dios y a su palabra.
Por esta razón le da al profeta Isaías. Una profecía. Y se escribe la
profecía en Isaías 53. Isa 53:1; 52:6.
Fundamentalmente, en esta profecía en Isaías 53. Dios a su pueblo, a
quien escogió, para anunciar sus propósitos con la humanidad. A ellos después
de haber sido una Nación. Después de haber pasado unos 3300 años. Le pregunta:
¿Quién creyó en este anuncio? Que Él ya había hecho. Y les hace esta pregunta,
en esta profecía de Isaías 53.
En tal sentido, en resumidas cuentas, se había anunciado oralmente y
se había escrito este mensaje, en las Sagradas Escrituras, anunciándoles que
Dios lo salvaría de sus pecados. Estas palabras, cuando se cumplió el tiempo de
la promesa de salvación, fueron anunciadas por el evangelio, en los siguientes
aspectos:
El evangelista Juan explica: todas las cosas por él fueron hechas. Y
sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho. En él estaba la vida y la vida
era la luz de los hombres. Jua 1:3-4.
En este aspecto corrobora esta palabra, la dicha por los profetas y
los salmos. En el principio creaba a través de la palabra. Él sustenta todas
las cosas con su palabra de su poder. Esta palabra está confirmada en la carta
a los Hebreos. Heb 1:3.
Estos son algunos ejemplos del mensaje dado por Dios a su pueblo,
anunciando su promesa de salvación, contenidos en las escrituras:
a. En el libro de Génesis, la herida por el pecado, Gen 3,15; la
promesa de salvación en su descendencia, Gen 22:18. En el libro de la Ley, la
redención, Ex 6:6-7. En el libro de los Salmos, el salvador, el hijo del
hombre, el Hijo de Dios, Sal 80:17; 89:13; 98:1; 110:1. En los libros de los
profetas, Él mismo que habla vino, 52:6. El profeta Samuel, Rey de reyes, 2 Sam
7:16. El evangelista Juan menciona, ¿Quién cree en este anuncio? Jua 12:38;
53:1.
b. En el Antiguo Testamento. Fue anunciada como la diestra de Dios.
Sal 16:8; 20:6; Isa 41:10.
c. A través de sus siervos: Los Patriarcas. En las escrituras se
anuncia, nacería de la tribu de Judá. Gen 49:10. También en el tiempo de los
jueces. Es revelada en la bendición de Moisés juez de Israel. Deu 33:7,16.
Después, en la época de los Reyes, se le revela a David, por el
profeta Samuel, su hijo de la descendencia de David, su trono eterno y para
siempre, 2 Sam 7:13-16. David lo escribe en los Salmos, él es su salvador y su
rey. Sal 24:1,5,10. Revelado a sus profetas, tal es el caso de Isaías, que
escribe todo el significado de su sacrificio expiatorio. Isa 52:6,10; 53.
2.
Eternidad.
Según las
Escrituras. Es la diestra de Dios. Los brazos eternos de Dios. Luego es el Hijo
de Dios, cuando fue revelado o manifestado. Cuando se manifestó. Él se
manifestó como humano. Isa 53:1; 52:7, 10; Ju 17:6.
Las Escrituras nos indican. Él es el principio. En la creación. Y el
profeta Miqueas escribió: Que él es, desde el principio, de la eternidad. Y su
propósito de redención, estaba desde el principio de la fundación del mundo.
Miq 5:2; Heb 9:12; Juan 1:1-3; Isa 52:6.
También nos habla las escrituras. De la salvación que traería, la
venida del Hijo de Dios. Y esta fue planificada en la eternidad. Isa 52:6; Jer
31:3; 32:40; 50:5.
Seguidamente en las escrituras. El Hijo de Dios Eterno. Es llamado
Padre Eterno. Isa 9:6. Y por eso, él ora al Padre como el Hijo Eterno de Dios.
Juan 17:6. Su dominio, es Dominio Eterno, que nunca pasará. Dan 7:14.
Por tal razón, los propósitos de Dios son eternos. Y lo hizo en
Cristo Jesús Nuestro Señor. Efe 3:11.
Dios es el Eterno refugio. Y aquí en la tierra los brazos Eternos.
Estaba en la diestra de Dios. Y fue a la Diestra de Dios. De 33:27; Isa 53:1;
Luc 22:69.
Jesús es Eterno, él estaba desde el principio con Dios. Es el Hijo de
Dios. Cuando toma forma de hombre. Pero se limitó como Dios. Para redimir al
hombre. Por eso ora al Padre, que lo glorifique al lado suyo, como era en el
principio. En la eternidad. Juan 17:5.
Al profeta Zacarías, se le revela diciendo:
Alégrate mucho, hija de Sión; da grito de júbilo, hija de Jerusalén; Mira, tu
rey viene hacia ti, justo, salvador, humilde, y cabalgando sobre un asno, sobre
un pollino hijo de asna. Calle toda carne delante de Jehová; porque él se ha levantado
de su Santo lugar. Zac 9:9; 2:13; Jua 12:13-15.
3.
Nombre.
Las Escrituras nos hablan de su Nombre. Por sus profetas fue
anunciado, que su Nombre es admirable. Jue 13:18; Isa 9:6. Y se llamaría
Nazareno o renuevo. Es el renuevo de David. Para cumplir los propósitos de Dios
con su pueblo. Jer 23:5.
Por lo que habitó en Nazaret, y se cumplió la profecía. Se llamaba
Jesús de Nazaret. Que significa renuevo. Mat 2:23.
Es el renuevo, porque su pueblo escogido, destruyó su linaje y
descendencia. Mezclados con otros pueblos extranjeros. Y su descendencia fue
cortada en varias ocasiones. Y fueron eunucos, esclavos de los reyes que los
subyugaron.
En esta razón, su nombre representa su Carácter y su Autoridad. Y su
nombre es Admirable. Es llamado el hijo de Dios. Porque Dios cumplió sus
propósitos, a pesar de su pueblo Israel. Isa 53:2; Zac 6:12; Jue 13:18; Luc
1:35.
En este sentido fue enviado, el Hijo de Dios, para que conocieran su
Nombre. El Nombre del Eterno Dios omnipotente. Isa 52:6; 53:12; 52:6-7; Mat
7:29; Mar 6:14.
4.
Humanidad.
El vino como humano, para cumplir la promesa de redención. De salvar
a su pueblo de sus pecados. De volver a la vida que se había perdido. Por causa
del pecado o desobediencia a la palabra de Dios. La diestra de Dios vino como
humano. Para restaurar la imagen de Dios en el hombre.
Por eso la profecía decía, que una virgen concebirá y dará a luz un
hijo, que salvaría a su pueblo de sus pecados. Y así sucedió el redentor vino
como humano. Mat 1:22-23; Isa 7:4.
En este sentido, desde el principio de la creación, el ser humano
hablaba con Dios. Dios comienza hablando directamente con el primer hombre que
Creó. Con Adán. Y con los hijos de Adán, Abel y Caín.
En primer lugar, Dios había prometido su redención. Porque por causa
de la muerte, y que la muerte pasó a todos los hombres. Por motivo de la
desobediencia de Adán.
Por eso Dios escoge a un pueblo. Que fue el pueblo de Israel. Para
traer en el cuerpo humano la redención. A través de su descendencia. Ya que de
otra forma no podría ser. Y fue transmitido su propósito de redención a los
hombres. Pero no hicieron caso, así como Adán, traspasaron su pacto. Ge 3:15;
Ose 6:7.
Por su parte, en segundo lugar, Dios desde un principio tenía sus
propósitos con la creación. Y lo comunicó. Qué sería de su simiente humana. Y
así sucedió. Dios trajo su redención a través de la simiente humana. Del linaje
de David, de Judá. Rom 1.2-3.
En tercer lugar, Dios cumplió todo su propósito de redención con su
pueblo. El Mesías vino y redimió a su pueblo de sus pecados. Vino como humano.
De su simiente humana. Y es Dios, porque fue engendrado por Dios. Estaba a la
diestra de Dios. El vino a través de la simiente humana. Como él lo había
establecido. Luc 1:34-35.
4.1.
Pecado.
Siendo Adán probado en la fidelidad a Dios. Es hallado fallando a
Dios. Este fallo, es la desobediencia a su palabra. La desobediencia a la
palabra de Dios. Se conoce como pecado. Inmediatamente a este fallo. Dios
transmite a Adán su propósito de Redención.
Luego habla con Noé. Descendiente de Set. Sobre su propósito
redención. Y en la descendencia de Noé. Escoge a Abraham, de la descendencia de
Sem, hijo de Noé, como hemos mencionado. Y le promete a Abraham, su redención,
en su descendencia. De su simiente. Ge 22:18.
En lo sucesivo de la descendencia de Abraham, de los hijos de Isaac,
de su hijo Jacob, escogió a Judá. Para que, de su descendencia, procediera el
Mesías en su linaje.
En este sentido, en las escrituras conocemos, como Dios muestra y
ejecuta. El propósito sobre cómo era su gobierno, su linaje y redención,
después de la salida del desierto.
4.2.
Despreciado.
Luego después de la salida del desierto. Dios instituyó su gobierno a
través de jueces. Pero su pueblo de Israel desecha su gobierno a través de
jueces, y pide reyes. Dios le da reyes. Y gobiernan a su pueblo los reyes.
Pero tanto en el gobierno de los jueces, como en los reyes. Fue
despreciado. Su gobierno en los jueces, como el de los reyes. Fue despreciado
su gobierno en los reyes, en el linaje de Judá, del rey David. Al igual que en
los sucesivos descendientes del rey David.
Por tanto, al despreciar su gobierno, también despreciaron al Mesías.
Su Ungido, al hijo de Dios. En su simiente. En el linaje de Judá. Y como el
gobierno de Dios. Despreciando a sí
mismo, a Dios. Isa 53:3; 52:14.
Porque Dios le había anunciado a su pueblo, que, de su linaje, el de
Judá, nacería, el que regirá a Israel. Gen 49:10. Pero ellos despreciaron su
linaje. Despreciando a los que Dios
enviaba a gobernar, en su linaje.
4.3.
Nazareno.
Después de que fueron al exilio el pueblo de Israel. Dios les indica
a través de sus profetas. Que él le levantaría un renuevo justo. Para traer la
redención a Israel. Ya que ellos no habían cumplido con él pacto que Dios había
hecho con David, que, en su descendencia, a través de su linaje, nacería el
Mesías.
Sin embargo, el hijo de Dios, a pesar de ser Dios, se despoja de su
gloria, para venir a redimir a su pueblo. Haciéndose hombre para poder ejecutar
la redención.
En resumen, Jesús es la raíz de Isaí, padre del rey David. Y de esta
raíz que se había cortado muchas veces, en el gobierno de los reyes, y en el
exilio. Había perdido su vigor, y estaba casi seca. Dios hace nacer un renuevo.
De la descendencia de David. Y de este renuevo, posteriormente, nace el Mesías.
En este aspecto, renuevo significa Nazareno. Por esta razón Jesús fue
llamado Nazareno. Y habitó en Nazaret, ciudad del renuevo, para ser llamado
Nazareno. Renuevo, porque su descendencia se había mezclado tras el exilio, con
los pueblos extranjeros, principalmente la descendencia de Judá, porque habían
sido destruido, quemados, muchas mujeres se quedaron viudas, y los príncipes de
ellos fueron eunucos del rey de Babilonia.
4.4.
Exaltado.
Estando en la condición de humano, de hombre. Se humilló, haciéndose
obediente a la voluntad de Dios. Hasta ser crucificado y recibir la muerte.
En esta razón, recibe la exaltación de parte de Dios. Después de ser
glorificado. Fue exaltado como hombre y Dios. Se le dio un Nombre. Su nombre es
poder y autoridad, como ya hemos mencionado.
4.5.
Propósito.
El propósito de Dios, con la creación del hombre y en su plan de
redención. Es hacer una nueva creación. Para su hijo. Por ser hijo del hombre.
Es hijo de Dios. Y esta creación, es a la imagen de su hijo. Sal 80:17; Dan
7:13.
Para restaurar la Imagen de
Dios, en el hombre. Porque esta había sido profanada entre los pueblos, por
Israel. Gen 9:6; Isa 52: 13; 53:2-11.
Por tal motivo, el hijo de Dios padecería el sufrimiento en el cuerpo
y la sangre. En obediencia a la voluntad de Dios. Para redimir al ser humano.
En primer lugar, para redimir al pueblo de Israel. Así como el pueblo
de Israel también lo padeció. Pero el pueblo de Israel padeció y sufrió por
desobedecer a Dios. Isa 52:14-15; 53:2-11.
4.6.
Redentor.
Finalmente, ellos al no cumplir con el pacto. En la promesa que Dios
le había dado de redención. A su pueblo Israel. A través de su simiente. Por
haber despreciado su simiente.
Por consiguiente, es su gracia quien los salva de la ira de Dios. Y
les da una nueva vida en Cristo. El Mesías. Esta nueva vida, es la redención
prometida a Israel. Rom 6:4, Juan 1:16; Efe 2:8.
4.6.1.
Cargo con el pecado.
Por el motivo de su desobediencia. Él cargó con sus pecados. A pesar
de que su pueblo no le seguía, ni obedecía. Isa 53: 6, 11; 52:3; Ose 14:4.
Por causa del pecado, la muerte pasó a todos. Ante la muerte, las
enfermedades. Jesús nos sanó por sus llagas. Porque llevó en su cuerpo todas
nuestras enfermedades. Isa 53:5. En la
fe puesta en Él, al recibir su amor. Isa 53:11; Efe 2:8.
Es su amor, quien nos salva. En su gracia. Su amor, a través de su
Hijo. Su simiente. Juan 3:16.
4.6.2.
Carga con las enfermedades.
4.6.2.1.
Sanidad.
En esta razón, en su gracia. Se recibe los beneficios de Dios, a
través de su Hijo. Implicando todas las áreas del cuerpo humano afectado. De
diversas enfermedades.
Se recibe la sanidad por la fe en su Nombre. He 3:16. La sanidad que
traería el Mesías. Jer 33:6; Isa 53:5. Y él, llevará sanidad a las naciones.
Jer 33:6; He 4:22.
En la Gracia del Único Dios Verdadero. De 33:16. Porque Dios los amó
de pura gracia, porque su ira se apartó de ellos. Ose 14:4.
5.
Juicio.
El pueblo de Dios pasó por juicio, unos siendo inocente, otros siendo
culpables por desobedecer las leyes y mandamientos de Dios.
Por este mismo motivo. El Mesías, Jesús, pasó por cárcel y por
juicio. Por las rebeliones de su pueblo. Siendo herido, por la culpa, y la
pena, de su pueblo. En el juicio. El juicio de la ley. Pero su pueblo de Israel
creyó, fue Dios quien hizo juicio sobre él. Ellos no comprenden. Hasta ahora
algunos judíos permanecen sin comprender, que Dios cumplió sus propósitos y sus
promesas con Israel, de traer al Mesías, porque él vino, él estuvo entre ellos.
Isa 53:4-5; 52:6; De 25:2; Ju 1:10-11.
También, de igual forma, el juicio de Dios pasó sobre él. Porque fue
herido por la sentencia, de las rebeliones de su pueblo. Isa 53: 8; 11; 9:7.
De tal forma, Dios ha sometido todo juicio, en las manos de Jesús. El
Padre a nadie Juzga, sino que todo el juicio lo dio a su Hijo. Juan 5:22.
6.
Gracia.
Por todo lo antes mencionado, del pueblo de Israel, y Judá. Ellos
deberían cumplir las leyes, mandamientos y la palabra de Dios.
Porque este era el pacto que Dios había hecho con ellos, para
redimirlos. Pero al no cumplir con el pacto de Dios. Dios los salva de pura
gracia. Y les da su redención de gracia.
Es así como es expresado tanto en los profetas, como en las cartas
apostólicas. Ose 14:4; Rom 4:16; Efes 2:8.
7.
Justicia.
El Hijo de Dios hace la voluntad de Dios. En la justicia de Dios. Con
mansedumbre y humildad a pesar de ser Dios. Dios hace su justicia a través de
su hijo. Al desprenderse de él, y ser enviado para redimir al hombre. Y el
cumplir su voluntad de redimir al hombre. Isa 53:7.
Por todo lo antes mencionado, Dios cumplió con toda justicia.
Enviando al salvador. El redentor vino. Pero también volvió al Padre. Si el
corazón del hombre y de su pueblo, así no lo comprende. Jesús les envía su
Espíritu Santo. Para convencer a su pueblo, al hombre. De que Dios hizo su
justicia. Juan 16:10; Rom 3:22.
8.
Santidad.
Él nos santificó, en su obediencia e inocencia. Fue santo en sus
actos humanos. Isa 53:9. Él es Santo y
su Nombre fue santificado. Isa 52:6; 53:9; Eze 36:23. En su promesa a
David. 2 Sam 7:12; Luc 1:75.
Jesús Santifico el gran Nombre de Dios, profanado por su pueblo. Eze
36:21-23. Jesús santificó el Nombre de Dios. Restaurando la imagen de Dios en
el hombre. Juan 17:17-19.
Jesús se santificó, para que nosotros en esa verdad seamos
santificados. Siendo él, inocente de las acusaciones contra él. Isa 53:9.
Por esta razón, pidió al Padre: Santifícalos en tu verdad. Porque tu
palabra es verdad. ¿Cuál verdad? Que
Jesús obedeció, se santificó. Haciendo la voluntad de Dios, de venir a redimir
al hombre. Bajo los parámetros establecidos por Dios. No los del hombre. Juan
17:17.
Por tanto, nos dice: Seamos perfectos. En unidad. Como lo dijo Jesús:
Yo en ellos y tú en mí. Mat 5:48; Juan 17:23.
Y como aquel que nos llamó es santo, debemos nosotros ser santos. 1
Ped 1:15. En toda nuestra manera de ser. Y vivamos una vida santa. 1 Ped 1:15.
Porque escrito está: Sed santos, porque Yo Soy Santo. 1 Ped 1:16; Lev
20:7. Siendo partícipe de su naturaleza Divina, en cuanto a conocerlo, porque
su Espíritu está en nosotros, y somos una nueva creatura, una nueva creación.
Gal 6.15; Isa 53-52; Pe 1:3-8. Porque él es llamado Santo de Israel, ¿quién
honró a Jehová? Jesús lo honró. Isa 55:5; Fil 2:8.
9.
Expiación.
La expiación, es tomar el lugar del otro. Y ser sacrificado, padecer
y ser muerto. En lugar del otro culpable. Para rescatar la vida del condenado,
y declararlo libre de culpa.
Él dispuso colocar su vida, para darles la vida. Fue condenado en
expiación por el pecado. Para redimir a su pueblo. Así como un cordero. Ya que
su pueblo necesitaba un cordero en expiación. Para ser perdonado por su pecado,
cada año, según la ley. Él fue el cordero sacrificado en expiación por su
pueblo. El murió en nuestro lugar, así como moría el cordero, en lugar del
pecador. Lev 1:4; Isa 53:10; 52:9-10.
10.
Sabiduría.
En la sabiduría admirable de Dios. Jesús toma el lugar que le
corresponde al hombre. Primordialmente, porque se declara, un juicio sobre el
hombre, después que muera. Y todos morimos irremediablemente.
Por su sabiduría y conocimiento. Él justificó a muchos. Tomando su
lugar. Muriendo en su lugar. Padeciendo en su lugar. Por los pecados cometidos
por el hombre. Isa 53:10, 11; 52:3,9; 9:1.
Principalmente de esta forma, Jesús hace la justicia de Dios. De
santificarnos en su cuerpo. Para recibir su Espíritu Santo. Redimiendo de los
pecados y desobediencia a la palabra de Dios. Para darnos una nueva vida en él.
En su Hijo Jesús.
Por su conocimiento. Él justificó a muchos. Tomando su lugar.
Muriendo en su lugar. Padeciendo en su lugar. Por los pecados cometidos por el
hombre. Isa 53:10, 11; 52:3,9; 9:1.
11.
Resurrección.
El Eterno hijo de Dios resucitó. Porque él es la resurrección y la
vida. 52: 1-2, 6,13, 15; 53:11-12.
Es de suma importancia, la resurrección de Jesús. Porque nos da a
conocer la vida, después de la muerte. Ya que nadie había resucitado de los
muertos. Jesús lo hizo. Resucitó, para dar a conocer al hombre su eternidad.
Isa 52:2; 53:12.
En este sentido, la esperanza de los que creemos en él es garantizada
con la resurrección de Jesús. Él lo había prometido por sus profetas y así lo
cumplió, en su hijo Jesucristo. Os 6:2; Hech 2:32. Porque, así como él
resucitó, nosotros también resucitáremos. 1Tes 1:10
12.
Glorificación.
Jesús recibió su glorificación, después de resucitado. Y su
glorificación es Eterna. Porque él siempre había estado en la gloria. Isa
52:13; 53:12. Él es glorificado, es exaltado, después de morir y resucitar en
un cuerpo humano. Jua 12:16; 12:23.
Después de ser glorificado le entrega la promesa a su pueblo, de la
presencia del Espíritu Santo. Presencia que se había apartado de ellos cuando
el templo fue profanado, y quemado por los babilónicos. Ez 10:19. Y le muestra
la promesa de la vida eterna, a sus discípulos, porque él había
resucitado. Isa 53:12; 52:13; Jua 20:27.
II. Doctrina
enseñada por Jesús.
A.
Anunciado en las escrituras.
En cuanto al anuncio, que se había hecho de Jesús. Quien fue
anunciado por el profeta Isaías. E Isaías hace una pregunta en la profecía.
¿Quién había creído en este anuncio? En el evangelio también, nos dice: que no
todos creyeron en Jesús, a pesar de que hizo muchas señales delante de ellos.
Juan 12:37-38.
En esta razón, Jesús, se refirió a él como el Hijo del hombre. Y que
era necesario que se cumpliera en él. Todo lo que las escrituras de los
profetas decían de él. Isaías 53:1.
En este sentido cuando Jesús resucita. Les declara todo lo que, en
los escritos de Moisés, y en los profetas, decían de él. A unos discípulos.
Reprochándoles su incredulidad. Y que era necesario que se cumpliera todo lo
que los profetas habían dicho de él. Luc 24:26-27.
Es importante comprender, que la profecía de Isaías 53, fue cumplida
en Jesús. Y todo lo que los profetas decían de él. Los Salmos y los escritos de
Moisés.
En tal sentido, los escritos de los evangelios contienen, en resumen,
toda la profecía de Isaías 53. El Mesías fue anunciado. Muchas y reiteradas
veces en las escrituras. El vino y cumplió, la promesa de redención dada al
pueblo de Israel.
1.
Las Escrituras.
1.1.
Guardar la palabra.
Refiriéndose
a las escrituras. Jesús dijo: que ellas son las que dan testimonio de él. Juan
5:39. Literalmente, Jesús es el tema central y principal de las escrituras.
De
igual forma, Jesús habló de guardar su palabra. Más allá de la obediencia a su
palabra.
En
este concepto, guardar, significa: Cuidar, preservar, proteger, defender,
custodiar, vigilar observando su permanencia. Colocarla en un sitio de protección y cuidado para que no
se pierda. Conservar en buen estado, o en el lugar que le corresponde.
Conservar sin cambio, y añadiduras. Retenerla, evitando que desaparezca, se
pierda o se altere su contenido. Primordialmente es defender su contenido
escrito. Dando la comprensión de lo que Dios quiso decir en su palabra, sin
variaciones.
En tal sentido, dejar textualmente, lo
escrito, en la comprensión, de la idea trasmitida por Dios. Sin torcer el
derecho de la verdad. Como en reiteradas veces, exhortó Jesús. A los fariseos
que lo hacían y a los escribas de su época. Apoc 22:18.
En
todo caso, guardar su palabra, es demostrar el amor a Dios. Ju 14:24, 1 Ju 2:5
Por
otra parte, hay que guardar la palabra de Dios. Para no caer en las falsas
doctrinas.
Por
esta razón, Jesús explica. Sobre la levadura. Y esta a su vez, es la
hipocresía. Es decir; hacer lo que hacen los demás.
Explicó
Jesús a sus discípulos, que no deben hacer lo malo que hacen ellos, sino las
palabras de Dios que anuncian. Mat 16:11-12; 23:3. Ejemplo: dejar de hacer las
tradiciones.
Es
importante comprender que, en guardar la palabra, hay muchas bienaventuranzas.
Es decir: Felicidad. En obedecerla está la felicidad de la vida. Luc 11:28.
1.2.
Escuchar y hacer.
En
cuanto a escuchar la palabra de Dios, y al mismo tiempo hacerla. Jesús enseño
lo siguiente en cuanto obedecer la palabra de Dios:
a. Es prudente obedecer la palabra de Dios. Mat
7:24-27.
b.
El hecho de pararse sobre la roca; es oír y hacer las palabras dichas por
Jesús. Mat 7:24.
c.
Sus palabras son las de su Padre. Por eso tienen toda la autoridad. Ju 14:24
1.3.
Examinar, indagar, investigar.
En
cuanto a investigar, indagar las escrituras, Jesús habló, enseñando sobre:
a. Son las que dan testimonio de
él. Juan 5:39, Prov. 2:2-5.
b. Sin ignorar las Escrituras.
Para no errar. Mat 22:29
1.4.
El cumplimiento de la palabra.
En este sentido la palabra más fidedigna es que Jesús cita al Antiguo
Testamento, y vivió en armonía con sus enseñanzas. Fundamentó su verdad y
autoridad en las escrituras. Habló de la permanencia de la palabra de Dios y de
su fiel cumplimiento. Mat 5:18.
Es espectacular, saber que Jesús les dijo, que era necesario que, en
él, se cumpliera todo lo que escribió Moisés en la ley, los profetas y los
salmos. Lucas 24:44.
En la revelación especial en las escrituras, Jesús hace referencia en
sus parábolas. Y como creador habló, de que era necesario que el grano cayera a
tierra, muriera, para después nacer la planta y dar frutos. También relaciona
con la siembra y la naturaleza al reino de los cielos. Juan 12:24; Mat 13:4-8.
Por otro lado, en la revelación especial, dada en las escrituras.
Jesús cita las escrituras del Antiguo testamento, entre otros, lo siguiente:
a. Cito el Éxodo, para referirse a lo que está escrito en la
ley. Jua 10:34; Ex 7:1.
b. Citó el Salmo, para referirse a lo que escribió el Rey David. Sal
110:1; Mat 22:44.
c. Cito a los profetas, para hablar de los padecimientos que tenía
que sufrir y morir, pero al tercer día resucitar. Marc 8:31; Luc 18:33; Isa
53:10.
B.
Eternidad.
Jesús, el Hijo de Dios, antes llamado el Mesías prometido. El Ungido
de Dios. Estaba a la diestra de Dios. En la eternidad con Dios. Es Dios, quien
vino, y se desprende de su gloria.
De la misma manera, como escribe el profeta Isaías. Que el mismo que
habla vendría. Isa 52:6.
También hablan otros profetas. Sobre el Eterno Hijo de Dios. Antes de
venir a nacer como humano. Estaba desde el principio con Dios, su Padre.
Por eso el evangelista Juan escribe, que es el principio. Juan 1:1-5.
1.
La Diestra de Dios.
En cuanto, a Jesús referirse a él. El dejó claro que era la diestra
de Dios. E iría a sentarse en su diestra. Mar 14:62, Luc 20:42. Al igual Jesús
dijo:
a. El Padre lo envió. Y salió de él. Ju 17:8
b.
Es su Padre y nuestro Padre. Juan 20:17.
c.
Es el único Dios verdadero. Juan 17:3.
d.
Es bueno. Mat 19:17.
e.
Santificó su nombre. Lucas 11:2.
g.
Él y el Padre son Uno. Juan 17:21.
h.
Él vino a manifestar su Nombre. Ju 17:6
i.
Las palabras que hablaba se las dio su Padre. Ju 17:8.
j.
Su reino fue preparado desde la fundación del mundo. Mat 25:34.
1.1.
El Hijo de Dios.
Por otra parte, en la enseñanza de creer en él, antes y después de
resucitar:
a. Jesús enfatizó en que creyeran en él, que Él es el Hijo de Dios.
Ju 3:36, 9:35-39.
b. Como Hijo de Dios, insistió que deben oír sus palabras, y creer al
que lo envió, a su Padre. Para tener vida eterna. Ju 5:24, 36-37.
c. El Hijo de Dios tiene todo poder y autoridad. Mat 28:18.
d.
El Hijo de Dios, como el Hijo del Hombre, tiene poder para perdonar pecados.
Mat 9:6.
e.
El Hijo de Dios, tiene poder para sanar. Mat 9:6-7.
f.
El Hijo de Dios, tiene toda la autoridad para echar fuera los demonios y ellos
lo reconocieron como el Hijo de Dios. Mat 8:29; 9:32-33.
1.2.
Él es el principio.
a.
Él es, el principio. Antes que el mundo fuese. Todo fue hecho por él. Ju 1:1-3;
17:5; Apoc 3:14.
b.
Por ser el principio, Él es la vida, y vino para que tengamos vida. Vida en
abundancia. Juan 10:10; 11:25.
c.
Él es principio es la vida eterna, la vida eterna es conocerlo a él y a su
Padre. El único Dios verdadero. Juan 10:10; 17:3.
d.
Desde el principio, Jesús está a la diestra del Padre. Luc 22:69.
e.
El principio vino, y vendrá, con gran poder y gloria. Luc 21:27.
f.
Al principio, su Padre le dio autoridad de hacer, según su voluntad, un juicio
justo. Ju 5:22, 30.
g.
Como en el principio, Él dio el soplo de vida, Él sopló sobre sus discípulos,
aliento de vida nuevamente. Jesús es quien les envió al Espíritu Santo. Por la
promesa del Padre. Gen 2:7; Juan 20:22, Luc 24:49; Hech 2:4.
C.
Nombre.
En
el ministerio realizado por Jesús, en Jerusalén y sus alrededores. Muchos se
admiraban de su doctrina y porque hacía las cosas con autoridad. Pero también
cuestionaban su autoridad. Le preguntaban en qué nombre y autoridad hacia sus
obras.
En
esta razón, Jesús también le hacía preguntas. Porque sabía, que lo hacían por
cuestionarlo, no por saber. Y él mantenía su posición de autoridad en su
carácter.
En
tal sentido, su nombre él lo ordenó pronunciar. Pero no su nombre como tal. Si
no sabiendo, que, al pronunciar su nombre, se refiere a comprender la autoridad
y el carácter que se ejerce con su nombre. Que mueve su poder en la tierra y en
el cielo. Porque él venció todo lo que el hombre no pudo hacer. Lo realizó
Jesús. El Hijo de Dios. Se le dio todo poder y autoridad en el cielo y en la
tierra. Mat 28:18.
Y
en este sentido, Jesús ordenó a sus discípulos, orar al Padre en su Nombre.
Juan 14:13. Su obra la tenemos que hacer directamente en su Nombre. Creyendo
que él está presente en medio de nosotros. Porque él lo ordenó, que, en su
Nombre, pondremos las manos sobre los enfermos y sanarán, echaremos fuera al
demonio, entre otras cosas.
En
tal sentido, es saber que Jesús está presente, a través del Espíritu Santo.
Para ejercer su Poder y Autoridad. En el momento que se amerite. A través de
sus siervos, que creen en él. Mat 28:18-20.
En
este aspecto, es de suma importancia, comprender, en el libro de los Hechos,
escrito por el Doctor y evangelista Lucas. Lo siguiente: Que su nombre es sobre
todo nombre. Solo a través de él tenemos la salvación. Es decir: librarnos de
los juicios de Dios, y tener vida. Hech
4:12
D.
humanidad.
1.
El Hijo del Hombre.
1.1.
Cumplió con toda justicia.
a.
Con la justicia de Dios. Fue bautizado por Juan el bautista. Ultimo profeta, y
sumo sacerdote según la orden de Aarón.
b.
Por la justicia de los hombres. Pago impuesto. A pesar de que como Hijo no
debía pagar impuestos. Mat 17:26.
1.2.
Jesús como ser humano.
a.
Camino por las calles de Jerusalén.
b.
Tuvo compasión de la gente.
c.
También lloro por la muerte de Lázaro. Porque sabía la condición del ser
humano, expuesto a la muerte.
d.
Sufrió y padeció, física y psicológicamente. Sufrió traición, negación,
blasfemia, vituperios, y desprecios.
e.
Tuvo sed. Juan 4:7.
f.
Fue tentado por el diablo.
g.
Fue fortalecido por un ángel. Luc 22:43.
h.
Hizo la voluntad de su Padre.
i.
Comió después de resucitado. Luc 24:43.
1.3.
Jesús como Hijo de hombre.
a. Vino para servir, no para ser servido. Y dar su vida en rescate por muchos. Mat 20:28; Isa
53:10.
b.
Padeció, murió y resucitó de los muertos. Luc 24:7.
c.
Ascendió y está sentada a la diestra de Dios. Luc 22:48; Juan 3:3.
d.
Volverá, lo verán con gran poder y gloria. Luc 21:27.
2.
Enseñanza de Jesús sobre el hombre.
a.
Él conoce lo que hay en el corazón del hombre. Mat 9:4.
b.
Dios llama a los pecadores al arrepentimiento. Porque no se justificará el
hombre delante de Dios. 9:12-13.
c.
La fe en él es que salva. 9:22
d.
Jesús actúa según la fe del hombre. 9:21, 28-30.
e.
Dios es quien tiene de ellos compasión, misericordia. 9:13, 35-36.
f.
Piden que le rueguen a Dios que envié personas para poder hablarles de él.
g.
Jesús le da la autoridad al hombre. Mat 10:1-8.
En
cuanto al ministerio. Escoge a sus Discípulos. Los instruye. Para predicar a
las ovejas perdidas de Israel. Le da instrucciones. Le dice: lo que recibiste
de gracia, dad de gracia. Confiar en Dios. Mc 6:7-13; 13:9-13; Luc 9:1-6;
21:12-19.
También
les da autoridad:
a.
Para predicar.
b.
Sanar enfermo y toda dolencia.
c.
Resucitar muerto.
d.
Echar fuera demonios.
Por
otra parte, da paz al hombre. Mat 10:9-26; Lu 12.49-53; 14.26-27.
Sin
embargo, todos no creen en él. Cuando se cree en él, hay deserción en la casa,
por causa de él. Si reciben al mensajero de Dios, a Dios reciben. La discusión
sobre el tema de Jesús traerá deserción y separación familiar, pero también
unión familiar. Luc 12:51-53
Pero
debemos confiar porque él venció al mundo. Juan 16:33. Entre otras enseñanzas
dijo:
a.
Hay que temer a Dios. Lu 12:2-9.
b.
Confesar su nombre. Lu 12:8-9.
c.
Tendremos recompensa por creer en él. Y recibir a quien la envió. Mat 10:40-42;
Mc 9.41.
d.
Cuidarse de los falsos profetas. Mat 15:15.
2.1. La naturaleza del hombre.
2.1.1.
El corazón.
a.
Hay un mal pensamiento en el corazón. Mat 9:4; 15:19.
b.
El corazón del hombre se inclina de continuo al mal desde su juventud. Gen
8:21.
c.
La actuación del corazón debe ser regida por sus mandamientos. Sus mandamientos
descritos en su palabra. Luc 18:20, 22; Mat 22:37-40.
d.
Hay que guardar y enseñar sus mandamientos, sin quebrantarlos. Mat 5:19.
e.
La vida del hombre depende de guardar sus mandamientos. Mat 19:17-29.
f.
La manera de amar a Dios, es guardando sus mandamientos. Juan 14:15, 21.
g.
Guardar sus mandamientos es permanecer en Dios. Juan 15:10.
2.2.
Su condición humana.
2.2.1.
Creado a la imagen de Dios. Gen 1:26.
2.2.2.
Los creó varón y hembra. Gen 1:27; Mar 10:6; Mat 19:4.
2.2.3.
Su ley humana. Gen 9:6. Su unión debe ser de sexo opuestos. Mat 19:4-5. No se
unen al mismo sexo. Lev 18:22, 20:13.
2.3.
La obra de Jesús en el hombre.
2.3.1.
Una nueva vida.
a.
Es cambiar todo el interior del hombre, el corazón o mente. Porque del corazón
sale todo lo malo. Hay que morir, para salir el nuevo ser, el nuevo hombre y
dar fruto. Mat 15:19, Mar 7:21, Luc 6:45, Jua 12:24.
b.
Nacer de nuevo, significa nacer del Espíritu de Dios. Ser una nueva criatura.
Para poder ver el reino de Dios. Jua 3:3-7.
c.
Separados de él nada podemos hacer. Debemos estar siempre creyendo a Jesús,
siguiendo a Jesús, amalgamado a Jesús. Jua 15:5.
d.
Cuando escuchamos sus palabras. Y creemos en él, nacemos del Espíritu, debemos
guardamos su palabra y Dios nos hace crecer y veremos su reino. Jua 3:6; 8:43,
51.
2.3.2.
Sanidad.
a.
Venían de todas partes y eran sanados. Los ciegos veían, los mudos hablaban, el
cojo caminaba. Y todos fueron sanados por Jesús personalmente.
Después
de ascender al cielo. Su obra continúa, como fue escrito, en la profecía de
Isaías. Por sus llagas fuimos sanados. Y obras mayores se han hecho.
Porque
con la sombra de Pedro se sanaban los enfermos. No era la sombra que los
sanaba. Sino era el poder que salía de él, a través de Jesús. Y del Espíritu
Santo en él. Mat 15:31; Hech 5:15; Isa 53:5.
2.3.3.
Reino.
a.
Jesús como hombre reinará en el reino de Dios. Y nosotros reinaremos con él
sobre la tierra, en su reino. Apoc 5:10. Y él reinará para siempre. Y su reino
no tendrá fin. Luc 1:33.
2.3.4.
Jesús envía al Espíritu Santo.
Jesús
es quien envía la promesa dada por el Padre Dios a su pueblo. Esta promesa que
le fue dada al profeta Ezequiel y escrita en las escrituras. Ez 36:27. Jesús
como hombre anduvo en el poder del Espíritu Santo de Dios. Jesús detalla cómo
se recibe la promesa del Espíritu Santo.
1. Hay que pedirlo. Luc 11:13.
2. Es una promesa del Padre. Luc
24:49.
3. Hay que creer en la voz del
Espíritu Santo. Luc 2:27-30.
4. Sin blasfemar. La blasfemia
contra él no tiene perdón. Mar 3:29.
5. Nos guía a toda la verdad.
Jua 16:13.
6. Da el poder para ser sus
testigos. He 1:8.
7. Redarguye de pecado, justicia
y juicio. Jua 16:8.
8. Enviado por el Padre, por
medio de Jesús, para glorificar a Jesús. Jua 11:4.
9. Es el consuelo. En los
momentos de debilidad, aflicción y difíciles. Jua 14:26.
10. Somos el templo de su
Espíritu. Está con nosotros, y hará morada en nosotros. Jua 2:19-21; 14:17.
E.
Juicio.
Jesús explicó a sus discípulos sobre los juicios. Entre algunos
ejemplos:
a. Coloca como ejemplo a ciudades destruidas por juicio como Sodoma y
Gomorra. Para juzgar por su comportamiento a Israel y Judá. En su época eran
llamados judíos. Mat 10:15.
b. Otro ejemplo es: Tiro y Sidón. Y también Nínive. Este Juicio que
hará a las Naciones. Porque vieron los milagros, los prodigios que hizo Jesús y
no se arrepintieron. Luc 10:12-14, Mat 12:41.
c. Coloca también como ejemplo: a personajes importantes como la
reina de Saba. Para hacer juicio a los reyes, y gobernadores con respecto al
valor que se le da a Jesús y a su presencia en Jerusalén. Este juicio será a
los reyes y a las personas eminentes de un país o Nación. Luc 11:31.
d. Habló en su enseñanza de la forma como se hará el juicio a Israel.
Mat 5:21-22,28; 7:1-2. En la regeneración. Se sentará en su trono de gloria. Y
los discípulos también se sentarán sobre doce tronos, para juzgar a las 12
tribus de Israel. Mat 19:28. Será mejor detallado en la doctrina sobre los
juicios.
e. Por otro lado, juzgará a las personas de juicio por no creer en
él, sin involucrar las acciones del diablo sobre cada quién, ya que ha sido
juzgado. Juan 16:11.
F.
Gracia.
Jesús les dijo a sus discípulos, cuando le da instrucciones de ir a
hacer la obra de él. De sanar, predicar, liberar. Que recibieron de gracias, y
tenían que dar de gracias. No se puede negociar, con lo que Dios ha dado,
porque no le ha costado nada. Mat 10:8.
En este sentido el evangelista Juan escribe: La ley vino por medio de
Moisés. Pero la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo. Juan 1:17.
1.
La Iglesia.
En
esta gracia y en esta verdad. Que es Jesús. A través del don de la gracia. Por
medio de la fe, se recibe y se sigue a Jesús. La iglesia se forma por todos
aquellos que siguen a Jesús. Y reciben el regalo de la salvación. La gracia. La
salvación que ejecutó Jesús. La salvación es librarse de los juicios de Dios.
a.
Jesús fundó su iglesia, sobre él. En él está la base, para construirla. La
cabeza del ángulo. Zac 10:4, Mat 21:42.
b.
Adquirida con su padecimiento corporal. Carga con el pecado. Luc 9:32; 22:15.
c.
Lo señala su pacto. Su sangre y su carne derramada para remisión. Mat 26:28. La
iglesia fue adquirida con su sangre inocente. Mat 27:4.
d.
Su iglesia manifiesta las señales a los que creen en su nombre. Su sanidad, su
liberación, entre otros aspectos. Mar 16:17-18.
e.
La iglesia, es la encargada de ser embajador ahora, aquí en la tierra de su
reino. Tiene que rogar por los obreros, para el trabajo de evangelización, y se
encarga de proclamar las buenas nuevas de salvación. Mat 9:37-38.
G.
Justicia.
1.
El pacto de Dios con Jesucristo.
1.1.
El Bautismo.
En un nuevo comienzo, en una nueva vida, existe un bautizo. Para
señalar una renovación, un nacimiento. Jesús instituye al bautismo, como la
señal visible de seguirle a él. El bautismo se efectúa, después de haber creído
en él, de todo corazón como Mesías y redentor. Como Hijo de Dios. Hech 8:37.
Por tal razón, antes de comenzar Jesús su ministerio. Jesús comienza
su ministerio, bautizándose con el bautismo de Juan. El cual era para Justicia.
Aunque Jesús no necesitaba arrepentimiento. Él se bautizó con el
bautismo de arrepentimiento para Israel. Para dar ejemplo a su pueblo. Hech
13:24. Y así Jesús le dice a Juan, que conviene que cumplamos toda
justicia.
En este sentido el bautismo de Juan era para el pueblo de Israel, y
Judá, por arrepentimiento. Por no haber creído en las promesas hechas por Dios.
Y el Mesías ya estaba entre ellos.
Por otra parte, el bautismo en el Nombre de Jesús representaba, creer
en él, como Mesías y salvador. El bautismo representa morir con Cristo, y
sepultar el pecado. Resucitar con Cristo y vivir para Cristo. Como él resucitó
de los muertos. Nosotros vivamos en una vida nueva. Según señala el apóstol.
Rom 6:4-13; Colosense 2:12.
1.2.
La Cena del Señor.
Jesús en la voluntad de Dios su Padre, cumplió con la justicia de
Dios, Porque Dios es Justo. Pero por no haberle creído a él. Él envió al
Espíritu Santo, para convencerlos de tres cosas, sumamente importante, entre
muchas cosas. Entre ellos de justicia. Jua 16:9-11.
En esta verdad, se considera de gran importancia, esta obra ejercida
en el corazón de su pueblo, y de la humanidad. Del Espíritu Santo. Que no es
otra cosa que Jesús en el hombre. A través del Espíritu del Padre y del Hijo.
Como él lo dijo: Tú en mí y yo en ellos. Jua 17:23.
En este sentido, convencer al hombre de justicia. Es saber que ya la
obra del Hijo, en la promesa. Había sido cumplida. A pesar de su pueblo Israel.
Dios cumplió su promesa de redención. Él está a su diestra del Padre.
Por esta razón, no volverá más para ser ejecutado en expiación. Sino
para gobernar como Rey de reyes. Y en su conocimiento, Jesús justificó a muchos
¿porque quien tenía este conocimiento de estas cosas? sino él. Isa 53:11.
En este sentido, la noche en que fue entregado para ser condenado a
muerte. Cena con sus discípulos, he instituido la segunda señal visible del
pacto. La representación de su muerte y sacrificio por el pecado de su pueblo.
Su cuerpo y su sangre. En los elementos del pan y el vino, que ya ellos
conocían lo que representaba. Jesús en este acto anunció su muerte y
resurrección. Luc 22:19-20.
H.
Santidad.
Jesús dijo que él, se santificaba el mismo. Para que seamos
santificados en la verdad. Y rogó al Padre, que nos santificará en su verdad.
Su palabra es verdad. Juan 17:19,17.
Posteriormente los apóstoles aplicando esta palabra de Jesús. Nos
hablan de que somos santificados en él. Heb 10:10, 29.
Tomando en cuenta lo que estaba escrito en la ley y en los profetas,
que Dios nos santificará en él. Para que
seamos Santo como él es. Es a través de su sangre en sacrificio, que somos
santificados. Ex 29:21
En resumidas cuentas, Jesús nos santifica, en su obra. En la obra que
hizo en su cuerpo, de presentarlo ante Dios, libre de pecado, y obedeciendo la
voluntad de Dios, de entregar su vida en rescate de muchos. Marc 10:45; 14:24.
En este sentido Jesús se santifica, en el cuerpo humano, sujetándose
a Dios, como hombre, como humano. Siendo Dios. Para santificarnos en él. Y así
nosotros poder recibir a él Espíritu Santo. Siendo el mismo Espíritu Santo que
nos transmite su santificación. Tito 3:5.
I.
Expiación.
De acuerdo con el ya mencionado concepto de expiación. Jesús tomó
nuestro lugar. El lugar que le corresponde a cada persona pagar. Por sus
pecados, rebeliones, iniquidades y desobediencia a la palabra dictaminada por
Dios.
En este aspecto, Dios especificó, en el libro de la ley. La forma y
la manera, como se tenía que realizar la expiación, cada año. Por cada persona.
Por la congregación de Israel. Por los sacerdotes. En el tabernáculo.
Pero este pacto profanado, e incumplido, Dios lo renueva. Y hace uno
nuevo con su Hijo Jesucristo. Representado por la oveja, el cordero ofrecido en
expiación. Este cordero, pasó a ser su Hijo, en este Nuevo Pacto.
En resumidas cuentas. Jesús su Hijo, si cumplió con el pacto hecho
con él. Y Dios lo entregó en expiación, por las rebeliones de su pueblo Israel.
Este pacto, hecho con su Hijo, y realizándose la expiación de su Hijo.
Este pacto justificó a muchos, según la profecía de Isaías. Y
confirmado por Jesús. En la noche que Cenó con sus discípulos y les dio a beber
el vino y el pan, como elementos, comparando su sangre y su cuerpo, entregado
en remisión por el pecado de su pueblo.
En esta verdad se fundamenta, la expiación. Que Jesús se entregó en
cuerpo y sangre a su pueblo. Para librarlos de la muerte eterna. Y darle una
nueva vida.
Esta expiación de Jesús. Implica que el sacrificio hecho por Jesús es
totalmente suficiente para librar a la persona, de todo lo que se le acusa de
culpable en el juicio de Dios. Entendiéndose todo lo escrito en la ley, los
mandamientos, ordenanzas y preceptos, que tenía que cumplir su pueblo. En el
primer pacto con Israel.
A pesar de que Dios no hizo pacto con los gentiles y el mundo. Hay un
juicio, por lo que el ser humano, debe comparecer ante Dios.
En consecuencia, de igual manera, toda persona que cree en Jesús es
espiada por la obra de Jesús. Porque él justificó a muchos.
Por otro lado, vino también a darle luz a los gentiles. Como eran
llamadas las gentes que no eran judías. Isa 9:1.
En la actualidad, la mayor creencia que existe es la cristiana. Ya
sea de la religión cristiana que se profese. Se llama cristiano, a todo aquel
que cree en Cristo. Como su redentor.
J.
Sabiduría.
De acuerdo con lo anteriormente expuesto en la santificación. La
sabiduría de Dios es bastante amplia.
Pero hablando de la sabiduría de Dios, para ejecutar todo este plan
de salvación. Para redimir al hombre.
En este tema, es poco lo que podemos decir. Porque solo Dios en su
sabiduría pudo realizar esta salvación.
En su sabiduría planificó la creación del hombre. E le hizo una ayuda
idónea, a la mujer. No sin antes crearle
a esta familia, todos los recursos necesarios para subsistir.
En su sabiduría, hizo una creación para su Hijo. Aunque sabía que el
hombre no obedecería a sus designios. Por eso ideó todo este plan de redención.
Que ejecutaría su hijo.
Y en efecto así sucedió. La redención se hizo a través de su Hijo. En
esta sabiduría, comprendiendo lo admirable que ha sido. La entrego al hombre.
Pero ahora debemos creerle a él. A su Hijo. Para poderla obtener. Es
el requisito principal. Creer en su obra redentora. En la inmensa sabiduría de
Dios para redimir al hombre que había creado.
Por ende, ya no pertenecemos a nosotros sino a él. A su Hijo. A quien
le debemos la redención. Pero no podemos pagarle nada. Pues ese precio que el
pago es muy alto. Su vida por la de nosotros.
En este aspecto, Jesús nos dijo: Que la sabiduría es justificada por
todos sus hijos. Luc 7:35. Y la gente se maravillaba de la sabiduría de
Jesús. Mat 13:54.
K.
Resurrección.
Dios el Padre, también habló en las escrituras, sobre la resurrección
de su Hijo. Se menciona en el profeta
Oseas y en Isaías. Ose 6:2
De igual forma Jesús anuncia que resucitará al tercer día. Mat 16:21.
Y en efecto resucitó. Y sus discípulos fueron sus testigos principales. Juan
2:21-22; Hech 2:32.
L.
Glorificación.
Jesús fue glorificado por el pueblo. Luc 4:15. Y después de
resucitar, asciende al cielo para ser glorificado por el Padre Dios. Hech 3:13
Porque Jesús dejó claro, que él salió del Padre y volvería a él. Juan
16:28.
El profeta Isaías ya lo había anunciado. Que sería glorificado. Sería
exaltado y puesto en alto. Isa 52:13; 53:12.
1.
Jesús anuncia su venida en gloria.
Jesús anunció antes de morir y resucitar los siguiente:
a. Vendrá
en una nube con poder y gran gloria. Luc 21:27.
b. Vendrá
con sus ángeles, en la gloria de su Padre. Y pagará a cada uno conforme a su
obra. Mat 16:27.
c.
Las tribus de la tierra lo verán y lamentarán. Mar 24:30.
1.1.
Jesús y las bodas del cordero.
Jesús,
habló sobre unas bodas, en sus parábolas. Refirió con una figura literaria, era
el esposo de sus discípulos, que andaban con él. Mat 25:1-13, 9:15.
1.2.
Jesús y el Milenio.
Jesús
habló del Milenio, en la revelación del Apocalipsis, al apóstol Juan. Apoc
20:2. Jesús habló de venir a su reino. Mat 16:28. Igualmente habló sobre, qué
comerán y beberán sus discípulos en su reino. Luc
22:30.
Por
esta razón, Jesús habla de su reino. Su reino no era de este mundo. Si su reino
fuese de este mundo como esperaban los judíos. Sus ángeles pelearían para no
ser entregado a los judíos. Juan 18:36.
Por
otro lado, habló sobre: Reinará sobre la casa de Jacob para siempre y su reino
no tendrá fin. Luc 1:33. En su reino no habrá personas que sirvan de tropiezo,
ni hagan iniquidad. Mat 13:41.
1.3.
Jesús habla sobre los ángeles.
a.
Los ángeles, no se casan. Mat 22:30.
b.
Son servidores y mensajeros. Mat 24:31, Luc 2:9-14.
c.
Sobre el diablo, y sus ángeles. Hay ángeles que no son mensajeros de Dios, sino
del diablo. Mat 25:41.
d.
Si un ángel aparece, a anunciar su venida, no es mensajero de Dios, porque
ellos no saben ni el día, ni la hora cuando viene, solo el Padre. Mat 24:36.
e.
Los ángeles adoran y se alegran de que crean en su Hijo y se arrepientan los
humanos, de ser pecadores. Luc 15:7.
1.4.
Jesús y el reino de los cielos.
Jesús
anuncia el reino de los cielos. Por parábolas. Entrarán los que se hacen como
niños. Y los niños. Es decir: Los que no andan con maldad. Mat 18:23, 22:2.
También,
los que perdonan, olvidan. Y creen de todo corazón. Mat 18:3, 19:14. Los
humildes serán los mayores en el reino. Mat 18:4
III. Fundamento
Doctrinal del Señor Jesús.
A.
Revelación especial.
1.
Revelación interna y externa.
Jesús les dijo a los fariseos: antes de Abraham Yo Soy. Juan 8:58. Y
Pedro el Apóstol habló diciéndoles: el Dios de nuestros padres ha glorificado a
su Hijo Jesús.
En tal sentido, en el libro de Apocalipsis, Jesús se le presenta al
Apóstol Juan, como el principio y el fin. Y Juan les dice: Él que era y el que
había de venir. Apo 1:8.
Primeramente, la estrella en representación de Jesús como rey, fue
seguida por unos sabios. Mat 2:2; Núm 24:17. Cuando se bautiza Jesús por Juan,
Dios confirma a su Hijo, a Jesús. Porque se oyó una voz del cielo, que decía:
este es mi hijo amado en el cual tengo complacencia, a él oíd. También esta voz
fue escuchada en la transfiguración. Juan Bautista da testimonio que Jesús es
el hijo de Dios. Luc 3:22, 9:35, Juan 1:34.
El Universo manifiesta claramente todo lo creado por el Eterno Divino
Dios Jehová. Padre del Señor Jesucristo, quien consumó la obra salvadora.
Planificada por Elohim.
Todos los hechos están relatados en toda la escritura. En los
primeros capítulos de Génesis. En el relato de la creación, aparece el nombre
de Dios como Elyon, Elohim.
En este sentido el nombre de Dios Elohim en plural se encuentra
escrito en el Antiguo Testamento. Es decir; Eloim significa una pluralidad de
la Deidad. El significado de Elohim es excelencia, majestad, poderío. Denotando
la Deidad en una Unidad, en plural. El Universo que conocemos fue creado por
Elohim. La pluralidad Unida en el seno de la Deidad.
El Eterno se ha manifestado claramente en todo lo creado. Y ha
transmitido su verdad de forma escrita.
Los documentos escritos tienen valor judicial. Testamentario. Los
Historiadores, Geólogos, Antropólogos, Científicos y el Derecho Legal. Utilizan
los escritos de la Biblia. Para verificar la autenticidad. En los hechos
internos de las Escrituras.
En este sentido, se ha autenticado la veracidad de la Biblia, de una
manera externa. Existen muchas pruebas. Entre ellas las pruebas científicas
Legales. Para determinar y probar la muerte y resurrección del Hijo único de
Dios. A través de las Escrituras. Y han comprobado su veracidad. Igual han
investigado sus heridas y sufrimientos. En el trasfondo de su historia real. Ha
sido comprobado científicamente, la veracidad de los hechos históricos.
Sin embargo, debemos creer en la Deidad de Jesús, que es anunciada en
la Escritura. La cual es suficiente. Para explicar su verdad. Acerca de la
Deidad. Desde el principio de los hechos hasta el final.
Muchas profecías se han cumplido. Tales como, formar un país en un
día, así como sucedió en 1948. Cuando Israel fue declarada nación. Aun las profecías no cumplidas, esperan su
cabal cumplimiento.
1.1.
Revelación de la Deidad.
Todos los libros de la Biblia hablan de la Deidad de Jesucristo. Y de
su unidad en la Deidad con el Padre, Hijo y Espíritu. La Biblia tiene como tema
enmarcado, la Deidad de Jesucristo.
Su eterno poder, fue entendido desde el principio del tiempo, cuando
Dios creó el mundo. ¡Dijo Hagamos al Hombre! Elohim. Es utilizado en las
escrituras, para pronunciar el nombre de Dios y es un nombre en plural. En la
pronunciación de la palabra escrita, existe la pluralidad en el verbo, es
decir: hagamos.
En este sentido también cuando dice: a nuestra imagen y conforme a
nuestra semejanza. Manifiesta esta pluralidad, la Deidad Unida, en la creación
del hombre. Gen 1:26.
En este sentido:
a. Los apóstoles afirman su Deidad. Fil 2:6, Col 1:17.
b. Jesús declara su eternidad
en su oración al Padre. Juan 17:5.
c. La Unidad de la Deidad en la creación del hombre. Gen 1:26.
1.2.
Revelación a su creación.
1.2.1.
Revelación a Adán.
En primer lugar, encontramos anunciado o revelado, a la Divinidad. En
la condenación del maligno. Gen 3:14. Y en la aplicación del juicio. Porque
puso enemistad entre la simiente humana y la del maligno. Gen 3:14-15.
Como consecuencia de no cumplir Adán. Con el pacto que Dios
estableció. En la creación de Adán. La muerte pasó a todos los hombres. Dios
revela su pacto con el postrer Adán: Él nacería de su simiente. Y juzgará la
causa de la muerte del hombre. Por causa del engaño del maligno. Y con su
herida regenerar al hombre. Cuya imagen de Dios había sido degenerada. Por la
condenación del hombre a la muerte. Implicando las enfermedades, entre otras
causas de la muerte.
Más allá de todo esto, se encontraba el carácter, el gobierno, la
autoridad, el señorío, el de sojuzgar la tierra. El gobierno que había delegado
a Dios al hombre en la tierra. Cuando lo hizo a su imagen y conforme a su
semejanza. Gen 1:26,28. Solo un segundo hombre que nacería de la mujer y fuese
Divino, podría derrotar al maligno por la Justicia Divina. Ya que había una disparidad en los hechos
sucedidos en la creación. En el desenlace de la tentación y el engaño.
En consecuencia, podríamos suponer que no había otra pareja humana
que interviniera. Solo había las creaciones en diferentes reinos. Una humana,
un animal, otra angelical y maligna. Dios había planificado enviar un postrer
Adán. Para intervenir y restaurar todo lo que se había perdido en el hombre, y
le pertenecía. Este sería el postrer Adán que nacería de la simiente humana. Y
fuese también celestial o Divino.
Por ser el primer Adán, hecho a la imagen de Dios y conforme a su
semejanza, era bueno y terrenal, pero imperfecto. El postrer Adán vendría a
juzgar la causa del primero. Tenía que ser celestial a la Imagen Divina y
perfecta. Como lo indica la Deidad en el
profeta Isaías, cuando dice: él mismo que habla vendría. Isa 52: 6. Y Juan nos dice. El mundo fue
creado por él. Y en él estaba la vida. Y la palabra se hizo carne o cuerpo y
habitó entre nosotros. Juan 1:1-4,10-13.
En este sentido, al venir esta promesa hecha a Adán. Se cumplió, lo
que Dios había dicho a Adán. Fue herido
en el calcañar Jesús, el Hijo de Dios, el segundo hombre o Adán. Por la
traición de uno de sus discípulos. Y la simiente del enemigo fue herida en la
cabeza. Por trazar planes no sujetos a la voluntad de Dios. Y haberse levantado
contra el Hijo de Dios. La autoridad Divina.
¿Quiénes eran? Los integrantes del llamado Sanedrín, en aquella época.
Es por esta razón, la gran importancia, del Hijo de Dios. De venir
Jesús. Porque el hombre obedeció al maligno y no a Dios. Y la intención del
corazón es de continuo al mal. Como se informó en el Génesis. Gen 6:5. Por eso
fue destruida la tierra.
Posteriormente, Dios envía a su diestra, a su Hijo en la carne
humana, quien si le obedece. Para hacer su voluntad. Así redimir al ser humano,
en su pueblo, quien, sí cree en él, y le obedece. Para ser hecho el hombre, de
nuevo a la imagen de su Hijo. Cuál fue el propósito de Dios al crear al hombre.
Rom 8:29.
1.2.2.
Revelación a Noé.
Esta segunda noción de la revelación. Se encuentra en la vestidura de
piel, colocada en el hombre y en la mujer, por Dios. Por causa de que el hombre
sentía miedo. Se veía desnudo y se escondió de su presencia. Gen 3:10. En esta
ocasión, la revelación, no se especifica.
Pero en adelante comprendemos, que la piel representa la nueva vida.
La nueva vida, dada en la renovación por el Espíritu. Para ser transformados en
la imagen de su Hijo. Y hacer Dios una nueva creación para su Hijo. 2 Cor 3:18;
Col 3:10.
Luego transcurrido el tiempo, en Noé, según Génesis capítulo 9:4-6.
Se nos vuelve a revelar y se nos explica. La Deidad revela, por segunda vez. El
continuar con su plan con la humanidad, a través de Noé. Noé es la persona que
escoge. Para seguir su plan de multiplicar y llenar la tierra. Como lo había
hecho con Adán. Pero este pacto con Noé tiene una señal de no acabar con la
raza humana, con agua. También tiene otras especificaciones que revela a Noé,
sobre su plan de redención del hombre.
En este sentido, se revela a Noé. Sobre el pacto de sangre.
Posteriormente lo haría con el Mesías. Y le dice que demandará, la sangre de
animales y de hombres. Los animales ahora le temerán, y demandaré la sangre de
todo animal. Y la sangre de todo hombre. Porque carne con la sangre, es su
vida.
En lo sucesivo, le especifica a Moisés en la Ley. Lev 17:10-12. La
demandará de todo animal y de mano de hombre: Del hermano del hombre varón. Y
por el hombre su sangre será derramada: porque a la Imagen de Dios está hecho. Noé 9:4-6.
Al decir; cuando demanda la sangre. Está hablando de demandar el
cuerpo humano con su sangre, que es la vida. La vida que se perdió en el Edén,
con Adán. Pero para poder ser realizada
esta demanda. Sería de un varón. Porque el varón fue el primer hombre creado.
En la descendencia o simiente de Adán. La cual demandaría Dios para redención.
En este sentido, Dios comienza
hablándoles del sacrificio de un animal, para vestir con su piel al hombre.
Quiere decir, entonces que fue muerto un animal para cubrir la vergüenza del
hombre en el Edén. Por la desobediencia.
Si la demanda fuese de un humano. Caso Adán. Dios tendría que
representar a un humano por otro. Y si la demanda es de toda la simiente que
nace de Noé. Entonces la demanda es por la humanidad. Es así como Dios
especifica que la demandará de su hermano varón. Cuando este derramará sangre
por el hombre. Es decir: si lo mata. Igual pasa si matas a un animal.
Por consiguiente, Dios revela que su pacto de redención era con
cuerpo y sangre. Que es la vida. La vida de su Hijo varón, nuestro hermano,
para redimir la nuestra. Por la humanidad nacida de Noé.
Después, de las generaciones de Noé. Años más tarde, la humanidad
quiso hacer una torre para vivir juntos, y se agruparon. Pero la voluntad de
Dios era esparcirlos por el mundo.
Aquí observamos también, la unidad de la Deidad trabajando junta. En
la pronunciación plural, descendamos y confundamos las lenguas. Porque no
quisieron desistir de su idea. Así Dios señala que, a través de la diversidad
de lengua, esparcirá su mensaje por el mundo.
Gene 11:1-9.
1.2.3.
Revelación a Abraham.
La tercera revelación, es de suma importancia en la redención. Y en
la venida del Mesías. Está en la escogencia que Dios hizo a Abraham, el cual
fue llamado Padre de multitudes.
Cuando Dios hace la promesa a Abraham. "Abraham llamó a aquel
lugar "El Eterno Iré", como se dice: en este día, en la montaña El
Eterno será visto. El ángel del Eterno llamó a Abraham, por segunda vez desde
el cielo. Y dijo: "Juro por mí mismo, palabra del Eterno". Que, como
has hecho esto y no negaste a tu hijo, a tu único hijo, ciertamente te
bendeciré. Y aumentará enormemente tu descendencia, como las estrellas del
cielo. Y como la arena de la playa. Y tú descendencia heredará las puertas de
su enemigo" Gen 22:14-17. Tora 1999.
En esta revelación hecha a través de Abraham. Entregada por las
Sagradas Escrituras, vemos con más claridad el plan de Dios en la redención. De
una manera impresionante vemos por primera vez. Como aparecen en la escena tres
varones, conversando con Abraham. Y Abraham los adora. Abraham los adora porqué
sabe que es una Deidad. Ellos conversan entre sí y se preguntan: Encubrimos a
Abraham lo que será él. Y la bendición grande en su descendencia y para las
naciones. Porque él enseñará que guarden el camino a Dios, haciendo justicia y
juicio. Esta revelación sólo puede referirse únicamente a Jesús el Hijo de
Dios. Ge 18:17-19.
En este orden: Existen 5 datos revelados a Abraham:
a. Le dice que se vaya de su
tierra, su parentela, su familia para poder bendecirlo. Y le cambia el
nombre. De Abram a Abraham. Gen 17:5.
b. El Rey de Salem y sacerdote del Dios Altísimo. Melquisedec, sacó
pan y vino. Y le dijo bendito sea Abraham del Dios altísimo, que entregó a tus
enemigos.
c. Dios le promete un hijo a Abraham y lo cumple.
d. Nace su hijo Isaac y coloca una señal, el pacto de la
circuncisión.
e. El hijo prometido será sacrificado para Dios en justicia. Y así es
probado Abraham.
La divinidad después de probar a Abraham pidiéndole en sacrificio a
su hijo. Y cuando Abrahán procede hacerlo.
En este momento le habla y dice: que por él mismo ha jurado. Por
cuanto no rehusaste a tu hijo, tu único hijo. De cierto te bendeciré y
multiplicaré tu descendencia como las estrellas, como la arena del mar. Y tú
descendencia poseerá las puertas de sus enemigos. En su simiente serán benditas
todas las naciones de la tierra. Gen
12:1-3; 22:1-18.
1.2.4.
La redención revelada a Abraham.
1.2.4.1.
Padre e hijo.
Esta revelación refleja de una manera más exacta, su Plan con la
Deidad, Padre y su Hijo. De tal manera que Abraham representa a la Divinidad,
en la paternidad. Porque Dios le cambia el nombre a Abram. Y le coloca Abraham,
que significa padre de muchedumbres. Y también en otras traducciones como la
Biblia Textual, le dice: en cuanto a mí serás padre de muchedumbre.
Refiriéndose a Dios como Padre.
Por otra parte, la salida de Abraham, de su tierra y familia.
Representa a la Divinidad del Hijo, Dios como Hijo, al salir de su gloria y del
lado del Padre. Y la bendición de llevarlo a la tierra y bendecirlo. Representa
la bendición de traer su gloria a la tierra. Y al mundo su salvación. Ya sea familiar, nacional o la tierra en
general. La Divinidad se desprende de su gloria. Y viene a la tierra para
salvar a su mundo. Luego salva a los que siguen su camino y guardan su palabra.
1.2.4.2.
El orden de Melquisedec.
Sucede una Bendición dada por Melquisedec a Abraham. Por hacerles
frente a sus enemigos y derrotarlos. Porque Dios entregó sus enemigos a
Abraham, para rescatar a Lot su hermano. Así Jesús hizo frente a sus enemigos
para rescatar a sus hermanos. Abraham no recibe el botín de sus enemigos.
Porque la salvación es por Gracia.
Por otra parte, Abraham entrega a Melquisedec el diezmo.
Representando la manutención del sacerdocio de Jehová en la tierra, que trabaje
para Jehová el Dios Altísimo. Y Melquisedec representa el sacerdocio de Cristo,
como un orden único del Dios Altísimo. El pan y el vino que le trajo
Melquisedec. Representaba el deseo de Jesús de realizar la cena con sus
discípulos, como sacerdote único, del orden de Melquisedec. Sal 110:4.
1.2.4.3.
La promesa de su hijo.
La promesa de un hijo dada por Dios a Abraham. Representó al Hijo de
Dios en su primera venida. Para bendición y perdón al mundo que esperaban en él
y creían en él. Después de una larga espera de ser anunciado por patriarcas,
sacerdotes, profetas, jueces y reyes. Y a través de la manifestación de la
misma Deidad, que se le presenta varias veces a Abraham. Gen 22:11-13, 15-18.
A pesar de Abraham recibir a Agar la esclava de Sara, para llegar a
ella y tener a Ismael. Y a quién también el Ángel de Jehová, la llamó desde el
cielo y la bendice. Quién sería también una nación grande, su hijo Ismael. Dios
sigue su promesa en Isaac, el hijo de Abraham. Luego en su nieto Jacob, a quien
Dios llama Israel, para ser de él, una nación grande.
Luego su descendencia, la de Abrahán, posteriormente, entraría en
Egipto para ser esclavo. Y saldría con grandes riquezas, como se lo prometió
Dios a Abraham. Gene 15:14.
La descendencia de Abraham fue bendecida grandemente. Y de la tribu
de Judá, bisnieto de Abrahán. Es de
donde procede el Mesías.
Principalmente los descendientes de Abraham. Son hombres de renombres
a través de su nieto Jacob. De los hijos de Jacob, de los descendientes de Levi
nace Moisés, quien los liberará de Egipto. Y luego Josué de la descendencia de
José, quien los lleva a la tierra prometida, junto a Eleazar descendiente de
Leví. Y Caleb descendiente de Judá.
Consecuentemente,
el Rey David nace de la descendencia de Judá.
Y el profeta Natán de Levi. También grande entre su pueblo. Y por último
Zorobabel que reconstruye el templo de Salomón, de la descendencia de Judá.
1.2.4.4.
Señal del pacto de Abraham.
Jesús también recibió la señal del pacto de Abraham. Circuncidado a
los 8 días. Representó la multitud de gente que serían salvas, a través del
plan de redención de Dios en Jesús.
1.2.4.5.
La prueba de fe.
Y así como Dios prueba a Abraham y le pide a su hijo en sacrificio a
Él. Así Dios entrega a su hijo por amor a Él mismo y Abraham. Jesús fue
crucificado por nuestros pecados. Y el sacrificio de Isaac, que realmente Dios
pide a Abraham. Representa al Padre y la entrega de su hijo, por amor al mundo.
Dios terminó diciéndole al pueblo de Israel y de Judá que por amor a él mismo y
de su nombre. Los rescataría y redimirá, en la simiente de la promesa a
Abraham.
1.2.4.6.
La redención.
Coloca a la persona de Abraham descendiente de Noé. Como un ejemplo
de lo porvenir en el futuro. Para redimir a la humanidad. Primero le pide que
se vaya de su tierra y de su parentela y de la casa de su padre, a una tierra
que Dios le mostrará. Le dice: haré de ti una nación grande, y engrandeceré tu
nombre. Y bendecirá a todos los que lo bendigan. Por el contrario, maldecirá a
los que lo maldigan. Y serán benditas en él, todas las naciones de la tierra.
Pero Dios le había dicho en su simiente. Se trataba de uno. El cuál era su Hijo
único Isaac. Representando al Hijo único de Dios.
1.2.4.7.
El tiempo, el sacrificio y la vida.
En el desenvolvimiento de los hechos. Dios hace que Abraham espere
mucho tiempo. Antes de nacer Isaac. Así deberían esperar el Mesías. Y después
le hace recorrer la tierra que le ofrece a su descendencia. La promesa del hijo llega.
Pero cuando llega el hijo, Dios le pide que lo sacrifique por él.
Abraham lo hace, y en el momento del sacrificio interviene la Deidad del Hijo
de Dios. Es nombrado en el Antiguo Testamento como Ángel de Jehová. Según la
teología es una Teofanía. Gen 22:11-12.
El caso es que Abraham escucha la voz del Hijo de Dios, impidiendo
que el hijo de Abraham fuese muerto.
Terminada la prueba. Procede la bendición a Abraham. La cual se la da el
mismo Ángel de Jehová, que le habla desde el cielo por segunda vez. Y le dice
te bendeciré haciendo de tu descendencia como las estrellas, como la arena del
mar. Y serán benditas todas las naciones de la tierra, por cuanto obedeció la
voz del Hijo de Dios. Y le daría las puertas de sus enemigos a su descendencia.
Gene 22:15-18.
1.2.4.8.
El juicio por no creer en su promesa.
Hay una última cosa que Dios revela en esta relación con Abraham. Es
la destrucción de Sodoma y Gomorra. También fue ejecutada por el Ángel de
Jehová. Especifica, una intervención
previa de Abraham cuando intercede por Sodoma y Gomorra. No sin antes Dios
demostrarle a Abraham, que si hubiese 10 Justo no la destruye. Y el Ángel solo
saca a Lot. Demostrando así la salvación de su hermano Lot por la promesa.
También cuando Jesús hace referencia de Sodoma y Gomorra. Hablando del Juicio
venidero en Jesucristo. Gen 18:22-33; 19:1-29; Mat 10:15.
1.2.4.9.
La revelación a su descendencia.
A Jacob se le presenta en sueños el Ángel de Jehová. Dándole
instrucciones a Jacob, y le dice: Yo soy tu Dios. Gen 31:11-13.
También Jacob asume que vio cara a cara a Dios, refiriéndose al Ángel
de Jehová. Y refirió que su alma fue librada. Gen 32:30. Y luego Jacob
pronuncia, el Ángel que me libera de todo mal. Gen 48:16.
Posteriormente Dios cumple su promesa, hecha a Abraham en su
descendencia. Vemos los triunfos de
José, hijo de Jacob, sobre Faraón. Y Faraón lo coloca como el segundo en el
mando. Después de Faraón, en el gobierno de Egipto.
Después de la muerte de José. Con el sucesor del Faraón. El pueblo de
Israel en Egipto. Pasa a realizar duras tareas y a ser esclavo en Egipto. Se
cumple la profecía dada a Abraham.
Luego Dios, con gran poder lo saca de Egipto. Moisés saca el pueblo
esclavizado en Egipto. Con poder y gloria. Exaltando el Nombre de Dios.
1.2.5.
Revelación a Moisés.
A Moisés se le aparece el Ángel de Jehová en una llama. Le dice a
Moisés: Saca a mi pueblo Israel de Egipto, yo iré delante de ti y del pueblo.
También Jehová le dice: enviaré a mi Ángel delante de ti para que te guíe. Ex 3:1-22; 4:1-17; 14:19, 23:20.
Es así como, la Deidad saca al pueblo poderosamente de Egipto y lo
guía cruzando el mar. Hasta llevarlo al desierto. Y luego pasar hasta la tierra
prometida.
Es en el desierto donde prueba al pueblo. Así como probó a Abraham.
También le entrega los lineamientos. Por el cual se debería regir su gobierno
en la tierra donde los llevaría. Moisés se encarga de juzgarlo. Y su suegro
Jetro le ayuda en la labor. Dándole buenos consejos de parte de Dios. En el
desierto impera el sacerdocio levítico a través de Moisés y Arón. Y las tribus
se dirigen por Moisés como Juez. Y su suegro le dice: delega el trabajo por
jefes a todas las tribus. El gobierno de Moisés, posteriormente se lo entrega a
Josué hijo de Nun, hijo de José, por mandato de Dios.
Es a Moisés, a quien Dios le entrega las leyes, para su pueblo. Y le
da una maravillosa revelación de su Deidad aquí en la tierra. Cuando le envía
hacer el Tabernáculo conforme al modelo. Dios se lo mostró a Moisés. Y
representaba la forma de gobernar en la tierra. Que debería enseñar al pueblo.
Y al igual como serían santificados. Para que anduviera su presencia entre
ellos. Y también la institución de la expiación. Por el pecado de su pueblo.
En este sentido, el Tabernáculo y todo lo que contenía en sus
ordenanzas. Representa una magnífica y única relación verdadera. Entre Dios y
su pueblo. Dios revela la verdadera relación que el pueblo debía tener con Él,
El Gran Yo Soy.
Posteriormente se cumple en su totalidad, en Jesús su Hijo. El
Tabernáculo viviente de Dios, en la tierra. Por eso Dios le dijo a Moisés, haz
todo conforme al modelo. Sombra de lo que había de venir, según lo refirieron
sus Apóstoles. Era un modelo de lo que Dios haría en la tierra, con su Hijo.
Luego todo lo que le mostró Dios a Moisés, se lo muestra en visión a
Ezequiel. Su tabernáculo salía del templo y vendría otra vez a la tierra, ya
que su presencia se había ido. Porque los israelitas y todo el pueblo habían
rechazado su gobierno. Pero el mismo modelo que le presentó a Moisés vendría y
restauraría su pueblo.
Es importante comprender, que Dios le había prometido al pueblo de
Israel. Así como anduvo en el desierto con su Espíritu entre ellos. También
iría con ellos, cuando llegara el Mesías. Porque Dios apartó su Espíritu
después del exilio. Pero volvería a enviarlo en la venida del Mesías. Y Dios
les cumplió su promesa.
Porque Dios no contendió más con su Espíritu. Cuando destruyó al
mundo en Agua. Luego después de ser erigido el Tabernáculo, en el desierto, y
Moisés hacer el acto solemne de conmemoración del Tabernáculo. Dios envía su
Espíritu entre ellos. Y andaba en la tienda del tabernáculo. Entre los
querubines en el arca.
Luego cuando Salomón, construye el Templo. Su Espíritu es enviado al
Templo, cuando traen el arca al templo.
Pero cuando destruyen el templo los babilonios. Su Espíritu va al
cielo nuevamente. Hasta ser reconstruido el templo nuevamente. En el gobierno
de los Medos Persas. Y siendo el gobernador de Judá Zorobabel.
Pero su Espíritu se apartó de ellos nuevamente, después del profeta
Malaquías. Hasta Juan el Bautista,
último profeta y sumo sacerdote, según el orden Aarón. En revelarse las
profecías de las escrituras.
El Mesías vino. Ya vino a restaurar al pueblo. A bendecir a familias,
naciones y pueblos. Dios cumplió su promesa a Adán, Abraham, Isaac, Jacob,
David, a su pueblo Israel, y al mundo. Ahora vendrá a reinar sobre su pueblo en
el Milenio. Y a ejercer el verdadero gobierno de Dios.
La forma como gobernar en la tierra. Dios se la había mostrado a
Moisés. Y debería ser ejecutada. Cuando salieran a poseer la tierra prometida.
Josué era el Juez, Caleb sería el gobernador y Eleazar el sacerdote. También
Dios pide a Simeón, Isacar y Benjamín que bendigan al pueblo juntamente con
José, Judá y Levi. De 27:12.
Cuando Moisés estaba en Madián, huyendo de Egipto, estaba pastoreando
las ovejas de su suegro Jetro. Quien le dio a su hija y le dio refugio.
Dios llama a Moisés. A través del Ángel de Jehová. Representado en el
Antiguo Testamento. Por la Divinidad del Hijo de Dios. En otras traducciones se
refiere al Señor. El Señor hace referencia al Hijo de Dios. En otras
traducciones, aparece como el Ángel del Señor. La Faz del Señor. También un
Ángel del Eterno. Todo esto representa la Divinidad. Ya que exige respeto,
santidad y permite adoración. Un Ángel no acepta adoración. Sino que dice soy
consiervo tuyo.
1.2.6.
Revelación a Josué.
Josué es de la descendencia de José. A él, se le aparece también el
Ángel de Jehová. Josué, es el encargado de conquistar y entregar la tierra
prometida a Abraham. Junto al sacerdote Eleazar y Caleb. Jue 2:1. Josué se presenta como Príncipe del
Ejército de Jehová. Josué 5:13-15, 6:2.
En estos acontecimientos, el ángel de Jehová subió de Gilgal a
Boquim, y dijo: Yo los saqué de Egipto, y los introduje en la tierra, de la
cual había jurado a sus padres, diciendo: No invalidará jamás mi pacto con
ustedes. Jue 2:2. Con tal que ustedes no hagan pacto, con los moradores de esta
tierra, cuyos altares han de derribar; más ustedes no han atendido a mi voz.
¿Por qué han hecho esto? Jue 2:3.
Por tanto, yo también digo: No los echaré de delante de ustedes, sino
que serán azotes para sus costados, y sus dioses les serán por tropiezo. Jue
2:4. Cuando el ángel de Jehová habló estas palabras a todos los hijos de
Israel, el pueblo alzó su voz y lloró.
Después de haberse Dios revelado a Moisés, en la zarza ardiente.
Moisés saca al pueblo de Egipto. A través de la Deidad. Llamado hijo de Dios en
los evangelios, en el cumplimiento de la promesa de redención. Pero fue
nombrado el Ángel de Jehová en el Pentateuco. A Moisés y luego a Josué.
Luego el pueblo al salir del desierto es comandado por Josué. Quien
el Ángel de Jehová también guía.
Por último, existen otras apariciones visibles, de La Deidad en el
Antiguo Testamento. En tiempos de Jueces después que muere Josué. Y sucedía al
morir algún Juez. El pueblo se iba tras dioses ajenos. En el lugar llamado por
los Israelitas Boquín. El Ángel de Jehová Afirma: fue EL que los sacó de Egipto
y también los reprende porque dejaron de adorar a Jehová y adoraron a Baal y
Astarot. Jue 2:1-14.
1.2.7.
Revelación a Gedeón.
En este sentido aparece a Gedeón y le dijo: Jehová está contigo,
varón esforzado. Y él replica si está con nosotros ¿dónde están todas sus
maravillas? ¿Qué le enseñaron sus padres? Si los madianitas los desgastan y los
israelitas empobrecen. ¿Por qué les ha sobrevenido todo esto? Cuando Jehová los
entregó en manos de Madián por 7 años.
Luego Gedeón, dice: Moriré. Cuando ve realmente lo que acontece con
el báculo, que quemó la ofrenda, que él le ofreció. Y el Ángel le dice. Paz, no
temas. Y le dice el Ángel: que él vencerá a los madianitas con su fuerza. El
vuelve a replicar y le dice: ¿Cómo?, soy pobre. El Ángel, no le explica, sino
le dice: mata un toro y corta la Imagen del ídolo de Asera, de madera. Y haz un
holocausto y sacrifícalo. Con la madera del ídolo de Asera. Y así lo hizo
Gedeón de noche. Para que no lo descubrieran. Y así comenzó el conflicto para
vencer a los madianitas y librar al pueblo. Ju 6.
1.2.8.
Revelación a Manoa, padre de Sansón.
Después, aparece el Ángel a Manoa de Dan. Él era estéril, la cual fue
padre de Sansón. Dios le dice: que él salvará a Israel de manos de los
filisteos. A los cuales Dios había entregado, hacía 40 años. Manoa dijo a su
mujer, ciertamente moriremos porque hemos visto a Dios. Jue 13:22.
1.2.9.
Revelación al rey David.
Después que el pueblo de Israel rechaza el gobierno de Dios a través
de los jueces y pide rey. Como los otros pueblos. Y posteriormente después de
muchas guerras, Dios le da a David la victoria para que lo reconozcan como Rey.
Dios le revela a David su plan de redención.
2 Sam 23:1-7.
Después de todo esto, el pueblo de Israel se rebeló también contra
David, su ungido. El pueblo de Israel hace adagio de su fuerza y número de
gente. Y Dios incitó a David a hacer un censo. El cual ejecuta por la dirección
del maligno. Midiendo su fuerza humana. Y el censo arroja mayor número para
Israel. Y menos para Judá, sin contar los Levitas.
Lo antes mencionado, desagrada a Dios. Dios hiere a los Israelitas
con una peste. Y el Rey David ve al
Ángel de Jehová, determinando un juicio contra Jerusalén. Donde moraban los
israelitas. David intercede y compra un lugar de la era de Ornán. Para
sacrificarse ante Dios y apaciguar su ira contra los israelitas. A Ornán a
quien también se le aparece el Ángel de Jehová.
Dios envía al profeta Gad, a David, y pone a escoger a David entre
tres castigos, para el pueblo de Israel. Y David intercede, apela a la
misericordia de Dios. Y queda en sus manos, que él decida. Y envía Dios la
plaga a Israel hasta el tiempo señalado.
Pero luego se arrepiente, cuando va a destruir. Y envía a decirle a
su Ángel que detenga su mano. Cuando estaba junto a la era de Arauna jebuseo.
Entre tanto, David rogaba a Dios. Sea el mal sobre él. Su
misericordia lo alcanza y ve al Ángel de Jehová 2 Sam 24:1-30; 1 Cro 21:1-26.
David se atemoriza con la espada del Ángel de Jehová. 1 Cro 21:30.
En este orden Dios le revela a David que afirmará su reino. En su
descendencia. Refiriéndose al Mesías y a su reino. 2 Sam 7:12.
1.2.10.
Revelación a Elías.
En este orden, habla a Elías tibita, el Ángel de Jehová. 2 Re 1:3.
1.2.11.
Revelación al rey Ezequías.
Cuando el rey Ezequías, se vio amenazado por el rey de Asiria. Oró a
Jehová y lo libró. Y liberó a Jerusalén. A través de su Ángel. E Isaías habló
al rey las palabras de Jehová. Isa
37:35-36.
1.2.12.
Revelación a Zacarias.
En lo sucesivo, al profeta Zacarías. Zac 1:9-12. Le habla el Ángel y
él le dice Señor mío. Zac 5:6. Zacarias
habla al sacerdote Josué. Le habla del renuevo, de parte de Dios.
En este sentido, a Zacarías. Dios da esta profecía, aclarando aún más
sobre el Ángel de Jehová. En aquel día Jehová defenderá al morador de
Jerusalén; el que entre ellos fuere débil, en aquel tiempo será como David; y
la casa de David como Dios, como el Ángel de Jehová delante de ellos. Zac 12:8.
En resumen, se le llama Ángel, en el Antiguo testamento y no se
refiere a ser un Ángel. Sino que su aspecto era angelical y hermoso. Tal es el
caso de Lot. Otras traducciones utilizan mensajeros de Jehová. También el Ángel
de su Faz. Para referirse a la Divinidad, antes de venir como hijo a la tierra.
Ya que se le llama hijo de Dios, cuando vino como hombre. Cuando el Espíritu
Santo lo concibe. Y es el hijo único, porque no hay ninguno como él.
Con respecto a ejercer su voluntad. Se llama el brazo de Jehová. El
brazo poderoso. Porque ejerce la voluntad de Dios Padre.
Como ya se ha mencionado. El Ángel de Jehová, como fue representada
la Divinidad en el Antiguo testamento. Aparece a Abraham, a Jacob, a Moisés, a
Josué, a Gedeón, a Manoa, al rey David, a Elías, a Zacarias, entre otros.
Entre otros aspectos, se le llama teofanía, a la representación
corporal de la Divinidad. Se le llamó por los escritores del Antiguo Testamento
Ángel de Jehová. A la representación visible de su brazo, de su diestra.
2.
Eterno.
La revelación especial de las Santas Escrituras nos da a conocer al
Eterno Dios. En las escrituras se anunció y reveló a su hijo Jesús. El Mesías
que esperaba su pueblo Israel. Que Dios le había prometido. Y Dios mismo que
les habla les dice: a través de los profetas, entre ellos Jeremías e Isaías.
Que él vendría. Y ellos sabrían su Nombre, refiriéndose a su Autoridad, Poder,
Carácter y Amor del Eterno Dios.
En este sentido todas las Escrituras nos revelan a su Hijo Jesús.
Jesús es el tema principal de las sagradas Escrituras. Las Sagradas Escrituras
relatan todo lo que Dios quiere revelar sobre su Hijo. Representado por los
antiguos Escritores como: el Brazo poderoso de Jehová, y muchas veces como su
Ángel de Jehová. Y Príncipe de los ejércitos de Jehová. Estos nombres refieren,
que no había ninguno como Él. Y que él era su diestra. Que significa, que él
ejecuta su voluntad en la Tierra.
2.1.
En el Antiguo Testamento.
Antes de que el mundo fuese Él
es. Isaías 43:13. Sus salidas son desde el principio, desde los días de la
eternidad. Miq 5:2.
En este sentido en el Antiguo Testamento, fue la promesa dada a los
antiguos. A su pueblo Israel, patriarcas, jueces, reyes y sacerdotes. Para
librarlos de sus pecados. En todos sus escritos, es mencionado y a lo largo de
las Escrituras. Dios reveló aspectos de su Redención. Se menciona que Enós
caminó con Él. Abraham habló con Él y escuchó su voz desde el cielo. Moisés lo
escuchó en la Zarza. Gedeón habló con El. Manoa padre de Sansón, lo vio. Y
hablo con Manoa.
2.2.
En el Nuevo Testamento.
Enviado cuando vino el cumplimiento del tiempo. Gálatas 4:4.
2.2.1.
El Señor Jesús es el Principio.
En el principio era el verbo. El verbo en griego es Logos, que
significa palabra o mensaje. La palabra es Jesús. La palabra que desde el
principio se anunció. Que estaba desde el principio. Dios habló de muchas
formas y de muchas maneras. Ahora nos habló a través de su Hijo. Heb 1:1-3.
Esta palabra se hizo carne y habitó entre los hombres.
Esta palabra o mensaje, era el que Dios había anunciado por sus
profetas y lo habían escrito sus siervos. Dice Juan: vimos su gloria como el
Unigénito del Padre lleno de gracia y verdad. Juan 1:14.
La profecía de Isaías es cumplida con su llegada. Porque vino. Y esta
pregunta que nos hace el profeta ¿Quién ha creído en nuestro Anuncio? Que
pronuncia Dios en Isaías 53:1. Y sigue preguntando ¿Y sobre quien se ha
manifestado el brazo de Jehová? Son dos preguntas bastante comprometedoras,
para un pueblo que vio de cerca a Dios. Y le fue manifestado todo su poder a
Israel.
Pero ese mismo pueblo que se le manifestó desde el principio. También
vieron su gloria cuando estuvo entre ellos. Y se cumplió todo lo que las
escrituras hablaban de él. He 17:3; 18:28.
En este sentido. Él es el principio: Escribe el evangelista Juan.
Juan 1:1. Tal como habían escrito Isaías y Miqueas.
a. Él era la palabra desde el principio. Juan 1:1;
b. La palabra estaba con Dios. 1:1;
c. La palabra era Dios. 1:1;
d. La palabra era en el principio con Dios. Juan 1:2.
Desde este punto de vista:
a. Desde antes de fundar al mundo la palabra era. Ge 1:1.
b. En unidad con el Padre la palabra siempre estaba. Ge 1:26; 11:7.
c. Y la palabra era Dios. Ex 6:1-3.
d. La palabra era en el principio, en la eternidad con Dios. De
33:27; Dan 7:27.
Podemos decir según las escrituras:
a. Dios mismo que hablaba estuvo presente. Juan 1:14; Isa 52:6.
b. Dios desnudo su brazo y los confines de la tierra ven su
Salvación. Isa 52:10.
c. Dios proclama, mi Hijo eres tú, yo te engendré hoy. Salmo 2:7.
d. Él es la piedra que desecharon los edificadores. Sal 118:22.
En conclusión:
a. Solo se atribuye a Él: Yo iré hacer tu voluntad oh, Dios. Heb
10:9; Isa 6:8.
b. Solo Él fue concebido por el Espíritu Santo. Mat 1:18; Isa 7:14.
c. Solo a Él fue preparado un cuerpo. Heb 10:5.
d. Sólo Él. Jesús, resucitó de los muertos. Ose 6:2; He 2:32.
En el Principio Él es:
a. Es la imagen misma de su sustancia. Heb 1:3.
b. Es el resplandor de la gloria de Dios. Heb 1:3.
c. Es la manifestación de la diestra de Dios. Isa 53:1; Heb 8:1.
d. Es el primogénito entre muchos hermanos. Rom 8:29.
e. El evangelio de Juan afirma: que Jesús había salido de Dios, y a
Dios iba. Juan 13:3.
3.
Nombre.
El nombre de Dios. Fue conocido en las naciones, como el Dios
Todopoderoso. Omnipotente. Él es el auto existente. Él Yo Soy. Se dio a conocer
en el mundo por sus proezas y maravillas. El nombre es lo que representa un ser
vivo.
En el caso de Dios. Es el que crea al ser. Por eso, en la oración que
Jesús les enseña a sus discípulos. Para dirigirse a Dios. Debe ser como Padre.
Y debemos santificar su nombre. Luc 11:2.
Dios le dice a Moisés, Él es El que es, El Yo Soy. Ex 3:15. Los
Israelitas le dicen Adonai. Adonai significa Señor. Elohim Dios. Dios se
presentó a Israel como su salvador. Le promete la salvación a través de su
descendencia y la cumplió. Mateo 1:21.
En este aspecto, el Apóstol Pablo en el libro de los Hechos, no
indica: Hay un solo nombre que es sobre todo Nombre. No hay un nombre dado a
los hombres, en que podemos ser salvos. Solo en el nombre de Jesús. Y en ningún
otro hay salvación. He 4:12.
Por otra parte, Jesús cuando estaba presente en la tierra. Dejó una
orden a sus discípulos: Todo cuanto pidamos al Padre en su nombre, Jesús lo
hará. Juan 14:13-14. Igual que el nombre de Jesús, como se presenta en la
revelación del Apocalipsis a Juan, es el Todopoderoso. Y el apóstol Pablo a los
romanos les dice: en su nombre se doblará toda rodilla. Y toda lengua confesará
que Jesús es el Señor. Al igual como se le es indicado a Isaías. Isa 45:23, Ro
14:11.
En el cumplimiento del tiempo hemos visto. Anteriormente se ha
expuesto. Que Jesús es la diestra de Dios. Y es el brazo poderoso de Dios. El
que ejecuta la voluntad de Dios Padre. El nombre como conocemos al Hijo de Dios
actualmente es Jesús. Su nombre escritural es importante.
Pero la importancia de su nombre radica en lo que es él. La esencia
de su enseñanza. Él tiene todo el poder. Toda Autoridad en el cielo y en la
tierra. Es el Todopoderoso Jesús.
Su nombre también es llamado Jesúa. Y actualmente Jesús es la
traducción griega del hebreo Yeshua. Significa Jehová ayuda o salvación. Y
después de la crucifixión es Jesucristo. Refiriéndose a Jesús el Cristo. Cristo
en hebreo Mesías. El Mesías El Ungido. Jesucristo se refiere al Ungido de Dios.
Es su nombre escritural.
Pero el significado de su nombre es su carácter. Su autoridad
adquirida. En el cumplimiento del plan de salvación. Y en ejecutar la redención
del hombre.
La fama de su nombre, actualmente lograda. Es Jesús. Es Jesucristo.
Es el poder con el cual su obra en su nombre se cumple. El profeta Isaías nos
dice que es Admirable, consejero, Dios de Paz, Padre Eterno. Siempre se les
otorgó el derecho a los sacerdotes, de utilizar el nombre de Dios. Para
bendecir al pueblo. Y para hacer las cosas santas en su nombre. De 10:8
El nombre que obedeció la voluntad de Dios. Para cumplir con sus
planes es Jesús el Cristo. Jesucristo. El Todopoderoso. En su nombre sucedieron
y suceden sanidades. Liberaciones, transformaciones y milagros. Solo en el
nombre de Jesús hay que esperar. Pero es de suma importancia recordar, que su
nombre significa, su poder, su autoridad, su carácter. Su gobierno sobre todas
las cosas visibles e invisibles, en todo lo alto, ancho, largo, y profundo de
lo existente. He 3:16.
3.1.
Plenitud. Sustancia. Esencia.
Jesús es la sustancia del Dios invisible. Es la esencia de lo que
Dios es. El Hijo de Dios vino a dar a conocer al Dios invisible. Durante 4000
años aproximadamente, se había comunicado con los hombres. Para que dieran a
conocer al Dios vivo. Dios se manifestó a ellos para que lo conocieran. Para
dar a conocer su poder. En él habita corporalmente toda la plenitud de la
Deidad. Escribe el apóstol Pablo a los colosenses. Col 2:9.
En este sentido, aproximadamente hace 2023 años, Dios se manifestó a
través de su Hijo Jesucristo. Que manifestó la esencia, la plenitud de Dios
invisible. Solo él pudo dar a conocer quién era Dios. Así Jesús mostró el amor
que tenía Dios hacia los hombres, mujeres y niños. Y todo lo creado por él.
Jesús cumplió con todo lo establecido en la ley Divina, tocante al
hombre. Ejerció como hombre todo lo estipulado en la ley y sus mandamientos.
Así también mostró el amor y la compasión hacia los leprosos, sacándole. No
reprochándole. El hecho de que los leprosos eran enviados lejos de las tiendas
y campamento. Era para evitar la contaminación de su pueblo. Sin embargo, Jesús
permite que ellos se acercaran a Él, para sanarlos. Lev 14:3; Mat 8:2; Mar
1:40.
En este aspecto, nunca vimos tal acontecimiento en toda la historia,
que alguien haya venido a sanar tal enfermedad. Solo Naamán el sirio. Luc 4:27.
En la actualidad Dios sigue sanando.
En toda la historia, nunca se había oído hablar de liberar a los
endemoniados y que una persona pudiera acercarse. Así como lo hizo Jesús. Y
pudo una persona atada con grillos y con cadenas ser liberada. Como en el caso
de Jesús liberar a un hombre endemoniado, en la tierra de los gadarenos. Mat
8:28.
En consecuencia, los que se acercaban eran sanados. Multiplicó el pan
y muchas personas fueron alimentadas. Los pobres que lo seguían. A todos
atendió, sanó de sus enfermedades, los consoló de lamentos y perdonó los
pecados.
Por otro lado, sustentó a los hombres a través de su trabajo. Tal es
el caso de la pesca hecha por Pedro. Aun cuando habían pasado toda la noche y
no pescaron nada. Y a pesar de la situación en el mar. A la orden del Señor,
fueron e hicieron una gran pesca.
Dios mostró en Jesús, el profundo amor que tiene por la humanidad. Al
igual que la forma cómo gobierna y juzga todo comportamiento humano. Y también
la forma como debe acercarse a Dios. A
pesar de todo eso, no creyeron en Él.
En varias ocasiones, Jesús se comunicó con todo tipo de persona, se
acercó cara a cara con ellos. Encontramos hablando a Jesús con una mujer
samaritana, enemiga de los judíos. Y cosa que no era permitido hablar con
mujer. De igual forma Jesús, se encuentra defendiendo, la causa de una mujer
adultera, acusándola los judíos. Por la ley, frente a hombres que no eran
irreprochables en su conducta, ni cumplían la ley.
En consecuencia, el trato de Jesús ante los religiosos de su época. Y
la forma como fueron confrontados. En la manera como tratan su ley y su
palabra. Los enfrentó en la dura carga que imponían, cuando ellos no la podían
llevar, ni tan solo con un dedo. Y que no hacían lo que hablaban, ni enseñaban.
Al igual que la mala enseñanza que hacían de su palabra.
Para describir a Jesús. Jesús es su esencia, su sustancia, la
plenitud de aquel que nos llamó de las tinieblas a la luz. Porque Jesús vino a
sacar al hombre, de la oscuridad donde estaba sumergido, entre la religión, el
paganismo y la política. Y porque Jesús nos vino a mostrar quien verdaderamente
es Dios. Según escribe el apóstol. Heb 1:3.
En este sentido, Jesús nos vino a mostrar: Su amor incomparable, su
santidad, su justicia, su misericordia, su compasión, su benevolencia para con
su humanidad.
Por su parte Jesús, con sus discípulos. Camino con ellos, los
instruyó, los ayudó, durmió con ellos, pasó hambre también con ellos. Padeció
con ellos, humillación, sufrimiento, olvido, defraude, negación. Hasta tal
punto que, en el momento que más los necesitó, los dejaron solos sus
discípulos.
En este orden de ideas, nunca el pueblo de Israel y la iglesia en
general, presentó a un Dios amoroso. Siempre han dado a conocer a un Dios
implacable que su ira venía y los destruía. Pero no mostraron compasión cuando
les hacía bien. Sus bendiciones fueron entregadas a Abraham y a David. Se
quejaron del castigo del pecado en sus generaciones. Pero se olvidaron de
agradecer. Por el favor y la bendición de ser herederos de su gracia. A través
de Abraham, Isaac, Jacob y David.
En este sentido, cuando su pueblo, reiteradamente lo abandonó, tras
Dioses ajenos y les brindaron culto y adoración a los ídolos. Nunca vieron el
favor que Dios les hizo, preservándolos del mal. Y restaurando sus vidas. Y
haciéndoles bien.
Por su parte, cuando fueron deportados, los israelitas y judíos. Dios
lo permite para que no fueran exterminados todos los justos, que sí creían en
Dios. Dios les decía que sus pensamientos eran de bien no de mal.
3.2.
Profanación de su Nombre.
En consecuencia, por haber profanado su nombre entre los pueblos. El
pueblo de Israel. Su Espíritu se tuvo que apartar de ellos. Y se lo revela a
Ezequiel. A través de la presentación de una visión más amplia y grande de la
gloria de Dios. También presenta su gloria viniendo al Templo. Esto fue cuando
se construyó el Templo, por el rey Salomón. Pero por otra parte le mostró a
Ezequiel, que su gloria salía del Templo.
La salida de su Gloria del Templo fue en la deportación a Babilonia,
cuando quemaron el Templo.
Y luego la entrada nuevamente de su gloria. Esto es cuando es
reconstruido después del exilio. Luego una nueva salida, cuando el pueblo
rechaza nuevamente a Dios, no escuchando a sus profetas. Y luego otra entrada a la tierra
nuevamente. Esto es cuando el Mesías
resucita y asciende al cielo. Eze 8 y 9.
Dios le presenta su gloria cuando Jesús resucitó a Lázaro. Fue Dios
quien decidió salvarlos. No ejecutaron ellos, su pueblo de Israel un plan de
salvación. Para venir a morir alguno por ellos, solo Jesús murió por ellos.
3.3.
Santificación de su Nombre.
Dios le habla al profeta Ezequiel, sobre la profanación de su nombre
entre los pueblos, por causa del pueblo de Israel. Siendo apartado su Espíritu
de ellos. Hasta que su nombre sea
santificado. Eze 36:22-23.
Por esta razón, les promete nuevamente enviar a su Espíritu. Pero
después de la obra del Mesías. El santificará su gran nombre profanado entre
los pueblos. Luego después de esto. Jesús promete a sus discípulos, les
enviaría la promesa del Padre. Y en efecto así fue. Después de su resurrección,
envió a su Espíritu de nuevo entre su pueblo. Pero ahora fue llamado Santo
Espíritu. Porque fue santificado en Jesús.
También santificará a Israel. Cuando viniera el Mesías. Eze 37:28.
Fue Jesús su esencia. Dios es un Dios justo. Su pueblo lo había abandonado, lo
había dejado tras dioses ajenos. En su justicia Dios envió a Jesús. Para
hacerse responsable de todo el pecado de su pueblo. Él es la sustancia de Dios
invisible. Nos justificó, nos santificó y nos redimió en su sabiduría. Es él,
en su simiente humana, que nos salvó. Siendo también Dios, tomó la forma de
hombres. Para poder ejecutar la redención.
4.
Humanidad.
Dios planeó en
la eternidad. En su naturaleza Divina, hacer al hombre a su Imagen. Y redimir
esa Imagen con la de su Hijo. Dios Hizo al hombre a su semejanza. Y lo hizo
bien.
4.1.
La desobediencia a la palabra.
En este aspecto, Dios preparó cuerpo para el hombre y puso espíritu y
fue el hombre un alma viviente. Dios probó al hombre en su fidelidad a él, y lo
desobedeció. Dando una palabra para que la cumpliese. Si la desobedece moría.
La paga de esta desobediencia era la muerte. Y no la cumplió. Y la muerte pasó
a todos los hombres por cuanto todos pecamos. Este fue el planteamiento que
hizo el apóstol Pablo a los romanos. Rom 5:12.
Posiblemente, el planteamiento que todos nos haríamos. Sería este:
¿Cómo poder volver ese hombre, a su estado original o redimir? ¿Cómo? solo
siendo uno de su misma naturaleza, para poder redimir.
4.2.
La redención en su simiente humana.
Es así como Dios anuncia al hombre su redención. Y le deja observar
que sería de una simiente humana. Ya que Dios hizo al hombre para que viviese
para siempre. Pero como también se restaura. Esa Imagen de Dios en el hombre
destruida por el pecado o desobediencia. Solo sería posible viniendo Dios mismo
a rescatarnos.
En este sentido cuando muere el ser humano. Su espíritu sale de su
cuerpo. Después de la muerte del cuerpo, el espíritu del hombre queda vivo y
sale de él. Pero, participando de la naturaleza Divina. Tenemos una
transformación del cuerpo. Todavía no lo vemos, pero lo poseemos. Lo tendremos
en su venida en gloria. Cuando los muertos resuciten en él. Cristo al
redimirnos, tenía la naturaleza humana, del cual participó. Para poder morir en
su cuerpo, las enemistades de la desobediencia a Dios. Al resucitar redime el
cuerpo. Y de esta forma darnos cuenta de su naturaleza.
En consecuencia, por haber el hombre, estado en enemistad continua
con Dios. Dios lo redime a través de su Hijo, quien sí obedeció. Su Hijo en su
cuerpo humano, si pudo cumplir con las exigencias de Dios, y hacer su voluntad,
tocante a lo que le correspondía como Hijo de Dios. Único. El cual era
ofrecerse voluntariamente. En sacrificio expiatorio por el pecado del hombre.
En esta razón la planificación, humana del Hijo de Dios, depende de
Dios, no de nosotros. Dios le preparó el cuerpo. Dios planificó su sacrificio,
la expiación por el pecado. Dios lo anunció a través de sus profetas y lo
cumplió. Todo sucedió tal cual lo planificó Dios desde la eternidad.
La descendencia para Dios fue dada a través de la simiente de su hijo
Jesucristo. En todos aquellos que creen en él. Y los que durmieron antes de su
venida. Y todos los que le siguieron, son su descendencia. Por promesa dada
Abraham. Dios refiere una gran verdad revelada, en su creación. Gen 2:24.
Por alguna razón que conocemos en parte. Dios escogió a un pueblo.
Para que de su descendencia naciera el Mesías. Pero por razones también
conocidas en parte, representa la enemistad de un pueblo con otro. Y que Dios
desecha a uno y escoge a otro.
En este sentido. Pudiera representar la rebelión en el cielo, antes
de la creación del hombre. Y Dios decide construir un pueblo para su Hijo
Jesucristo. Y al mismo tiempo otros, para que sea lo contrario. Pero los unos a
los otros probarlos en la fidelidad a Dios. Los fieles son los que sirven a su
Hijo. Y los otros representan la rebelión, que no tomará parte en el reino de
Dios. Porque no se declararon fieles a Dios. Y también para Dios mostrar su
poder.
4.3.
La redención hecha en el cuerpo de Jesús.
Ahora el cuerpo de Cristo. Representa la naturaleza humana hecha a la
imagen de Dios. Redimida por la naturaleza Divina. La sustancia de Dios. La
naturaleza humana hecha a la imagen de Dios se corrompió. Y Dios procura su
restauración a través del cuerpo de su Hijo. La sustancia de la imagen de Dios.
La naturaleza humana de Jesús es sempiterna, no tiene un principio ni tiene
fin.
Sin embargo, tiene un principio terrenal. Se trata de María. Juan
1:14-15. Y el verbo se hizo carne. Juan habló diciendo: El que viene después de
mí, es antes de mí; porque era primero que yo. Juan, anuncia la eternidad,
cuando dice que era antes de él. Jesús era antes. Porque es Eterno.
De igual forma Juan anuncia su eternidad diciendo: desde el principio
Jesús estaba con Dios y era Dios. Juan 1:1-2. Nos dice que este verbo,
refiriéndose a la palabra, se hizo carne. La palabra de Dios anunciada por los
profetas y las escrituras, se hizo carne, vino y estuvo entre nosotros. Juan
1:14.
4.3.1.
La profecía de la humanidad de Jesús.
En la profecía que Dios le da al profeta Zacarías, Dios anuncia
grandes verdades. Dada en Zac 13:6. Indudablemente se refieren al Mesías
Príncipe. Porque dice así: "Y le preguntarán: ¿Qué heridas son estas en
tus manos? Y él responderá: "Con ellas fui herido en casa de mis amigos”
En efecto las heridas, las recibió Jesús en casa de sus amigos, ¿cuáles amigos?
los que hablaban con él, los de su pueblo Israel, en Jerusalén.
Él dijo ustedes son mis amigos. Porque un amigo les cuenta a sus
amigos las cosas que acontecen. Así como Dios les anunció, todo lo que
acontecerá a través de sus profetas. Jesús también les contó a sus amigos los
discípulos, todas las cosas que le sucedieron a él.
Por otra parte, la profecía de Zacarías. Zac 9:9. Nos dice: Alégrate
mucho, hija de Sión; da voces de júbilo, hija de Jerusalén; he aquí tu rey
vendrá a ti, justo y salvador, humilde, y cabalgando sobre un asno, sobre un
pollino hijo de asna. También en Zac 2:10. Dice. Canta y alégrate, hija de
Sión; porque he aquí vengo, y moraré en medio de ti, ha dicho Jehová. En
Génesis también lo menciona. Gen 49:11.
Esta profecía se cumplió, en la entrada triunfal, que hizo Jesús en
Jerusalén, precisamente en un pollino hijo de asna. Mat 21:5. Luc 19:33-35.
También fue referida en Génesis. Gen 49:11.
Sigue profetizando Zacarías diciendo: Y se unirán muchas naciones a
Jehová en aquel día. Y me serán por pueblo. Y moraré en medio de ti. Y entonces
conocerás que Jehová de los ejércitos me ha enviado a ti. Zac 2:11. Y Jehová
poseerá a Judá su heredad en la tierra santa, y escogerá aún a Jerusalén. Zac
2:12. Calle toda carne delante de Jehová; porque él se ha levantado de su santa
morada. Zac 2:13.
Escucha pues, ahora, Josué sumo sacerdote, tú y tus amigos que se
sientan delante de ti, porque son varones simbólicos. He aquí, yo traigo a mi
siervo el Renuevo. Zac 3:9. Porque he
aquí aquella piedra que puse delante de Josué; sobre esta única piedra hay
siete ojos; he aquí yo grabaré su escultura, dice Jehová de los ejércitos, y
quitaré el pecado de la tierra en un día. Zac 3:8.
En aquel día, dice Jehová de los ejércitos, cada uno de ustedes
convidará a su compañero, debajo de su árbol de uva y debajo de su higuera. Zac
3:10. Natanael dijo Rabí tú eres el hijo de Dios. Lo dijo acordándose de la
profecía. Porque Jesús le dijo te vi debajo de la higuera. Juan 1:49.
En otro aspecto la profecía de la palabra de Jehová acerca de Israel.
Dice: Jehová, que extiende los cielos y funda la tierra. Y forma el espíritu
del hombre dentro de él, ha dicho: He aquí yo pongo a Jerusalén, por copa que
hará temblar a todos los pueblos de alrededor contra Judá, en el sitio contra
Jerusalén. Y en aquel día yo pondré a Jerusalén por piedra pesada a todos los
pueblos. Todos los que se la cargaren serán despedazados, bien que todas las
naciones de la tierra se juntarán contra ella. Zac 12:1-14. Esta profecía se
cumplió 70 años después de la muerte de Jesús.
En aquel día, dijo Jehová, heriré con pánico a todo caballo, y con
locura al jinete. Más sobre la casa de Judá abriré mis ojos. Y a todo caballo
de los pueblos heriré con ceguera. Y los capitanes de Judá dirán en su corazón:
Tienen fuerza los habitantes de Jerusalén en Jehová de los ejércitos, su Dios.
En aquel día pondré a los capitanes de Judá, como brasero de fuego
entre leña, y como antorcha ardiendo entre gavillas. Consumirá a diestra y
siniestra a todos los pueblos alrededor.
Y Jerusalén será otra vez habitada en su lugar. En Jerusalén. Librará
Jehová las tiendas de Judá primero, para que la gloria de la casa de David. Y
del habitante de Jerusalén, no se engrandezca sobre Judá. En aquel día Jehová
defenderá al morador de Jerusalén. El que entre ellos fuere débil, en aquel
tiempo será como David. Y la casa de David como Dios, como el ángel de Jehová
delante de ellos. Y en aquel día yo procuraré destruir a todas las naciones que
viniesen contra Jerusalén.
Derramaré sobre la casa de David, y sobre los moradores de Jerusalén.
Espíritu de Gracia y de oración. Y me verán a mí, a quien traspasaron. Y
llorarán como se llora por hijo unigénito, afligiéndote por él como quien se
aflige por el primogénito. En aquel día habrá gran llanto en Jerusalén, como el
llanto de Hadadrimón en el valle de Meguido. Zac 12:11.
Se lamentaron después de su muerte, por no haberle creído. Esto nos
hace ver, que sólo se lamenta por ser un ser humano. La tierra lamentará, cada
linaje aparte; los descendientes de la casa de David por sí, y sus mujeres por
sí; los descendientes de la casa de Natán por sí, y sus mujeres por sí; los
descendientes de la casa de Leví por sí, y sus mujeres por sí; los
descendientes de Simei por sí, y sus mujeres por sí; todos los otros linajes,
cada uno por sí, y sus mujeres por sí.
Como humano recibió traición. La traición de Judá para indicar el
lugar donde estaba el Mesías. Zac 11:13. Y me dijo Jehová: Échalo al tesoro;
¡hermoso precio con que me han apreciado! Y tomé las treinta piezas de plata, y
las eché en la casa de Jehová al tesoro. Es otra profecía cumplida. La traición
al Mesías recibió un precio.
En todo lo
antes dicho, se ve el cumplimiento de todas estas profecías en Jesús.
4.3.2.
La humanidad de Jesús.
Desde su nacimiento hasta su crucifixión y luego su resurrección.
Todos observaron y vieron el cuerpo humano de Jesús. Fue humano. Nació como
cualquier hombre, creció como todo hombre, hasta su edad adulta, que fue
bautizado para cumplir con toda justicia.
En
consecuencia, siendo humano lo acusan de ser comilón y bebedor, en la fiesta
que le hizo el recaudador de impuesto Matías. Se encuentra en una boda con su
madre, las de Canaán, donde hace su primera señal de milagros, que convierte el
agua en vino. Lo acusan de no tener la costumbre de lavarse las manos, de
arrancar espigas para comer el sábado y por otra parte de no pagar impuesto.
Luc 7:34.
En
consecuencia, también como hombre. Es anunciado en los escritores de los
evangelios. Que estaba cansado del camino, y le dice a la mujer samaritana dame
de beber. Juan 4:6. Dicen también sus discípulos, que se quedó dormido en la
barca. Es razonable que como hombre duerme. Y ellos teniendo miedo, le dicen a
Jesús: no tienes cuidado que perecemos, reclamando su hombría. También lo ven
llorando cuando muere Lázaro. Porque Jesús sabía la condición de muerte del ser
humano. Representando el dolor que sienten los humanos por la muerte de un
familiar o amigo. Juan 11:35.
En este orden
de idea, va de aldea en aldea como humano, se traslada de un lugar a otro con
sus discípulos. Tiene sentimientos humanos de anhelo y deseo. Como el que
siente Jesús, cuando hace la última cena, con sus discípulos. También como
humano siente el último momento que le queda. Cuando le dice a Pedro: que su
alma está angustiada. Cuando hacía la oración en el Getsemaní. Isa 53:7; Mat
26:37.
En este sentido
en la crucifixión manifiesta tener sed. En la cruz tuvo sed como humano. Dice
Dios mío porqué me has desamparado. Como humano se siente solo. Después un
cinturón le traspasa una espada y sale agua y sangre. Representa la muerte como
cualquier humano ya muerto.
Luego cuando
resucita, Tomas le pide le muestre su costado y las manos, se las muestra como
testimonio que ha resucitado. Y que posee un cuerpo humano, donde quedan las
marcas de las heridas. Y Jesús le dice un espíritu no tiene cuerpo ni huesos,
como ves que yo tengo. Luc 24:39. Jesús era humano. Dios hecho carne. De
simiente humana. La redención fue hecha en el cuerpo humano de Jesús.
4.4.
La redención en la Unidad.
La Unidad ha caracterizado la verdad que ha querido transmitir,
Nuestro Dios, La Unidad del Padre y del Hijo encarnado. Se conoce como la Unión
Hipostática. Dios está en Cristo, reconciliando al mundo consigo mismo. Según
nos dice el apóstol Pablo. 2 Cor 5:19. El Ángel Gabriel cuando lo anunció a
María, le dijo que su Nombre es Emanuel, que traducido es Dios con nosotros.
Mat 1:23. Según había sido profetizado en Isa 7:14.
En este sentido también el profeta Isaías nos indica. En Isa 8:8. Que
en él se cumplirá la profecía de llenar la anchura de la tierra. En él serán
bendecidas todas las naciones de la tierra. Como prometió a Abraham. Gen 22:18.
Por consiguiente, Dios fue manifestado en carne y justificado en El
Espíritu. Participó de carne y sangre para redimir al hombre. Y librarlo del
que tenía el imperio de la muerte. Por medio de la muerte. Heb 2:14-18. Por
desobedecer a Dios acarreamos la muerte, pero por la obediencia de Cristo,
todos los que creemos tenemos vida. Obedecemos ahora lo que Dios hizo para
salvarnos.
Por esta razón antes mencionada, Jesús el verbo de Dios, estando en
la condición humana, poseyendo un cuerpo. No se aferró a ser igual a Dios, para
portarse como tal, siendo que era igual a Dios. Sino que se limitó a un cuerpo
humano. Y vivió una vida normal de hombre. Y necesito la ayuda del Espíritu
Santo. Al igual que sus siervos los profetas, jueces, sacerdotes, reyes y
patriarcas.
En este sentido estando en la condición de hombre. Obedeció a Dios a
lo sumo, como hombre. Para venir a morir como hombre. Por causa del hombre.
Pagando así la culpa de la desobediencia primaria de Adán, la postrera de los
patriarcas, Israelitas, la de los sacerdotes, jueces, reyes, y la futura de
todo el pueblo tanto judío como gentil.
1 Cor 15:3.
La Unidad Divina del Hijo, nunca fue desligada, aunque habito en un
cuerpo. Porque en él reposó el Espíritu Santo. El Hijo de Dios dejó su gloria
por casi 33 años. Para venir a ser visto por los hombres, en un cuerpo humano.
La humillación más grande que representó Dios. Porque se despojó totalmente de
su gloria. Para venir a ser como humano, desprovisto de todo y morir como el
peor malhechor.
En este sentido podría el Hijo, apelar a su Deidad Unida al Padre.
Para exigir. Pero no lo hizo. Obedeció el plan de Dios y lo cumplió, él mismo
lo dijo. Y dijo que también había acabado su obra. Por lo cual recibe del Padre
el nombre que es sobre todo nombre. Y en el cual todos confiamos hoy.
Hace aproximadamente 2023 años. Más la actualidad de hoy. Jesús, el
Mesías, nos rescató de la muerte eterna, dándonos nueva vida.
Por consiguiente, también venció al diablo, despojándole de todo lo
que nos pertenecía a nosotros. Lo juzgo y su poder se acabó, su autoridad sobre
el hombre se acabó. Col 2:14-15.
En conclusión, la unión de Cristo a Dios, en la eternidad, es
ejecutar la voluntad de Dios. Por eso se representa como su brazo poderoso, en
el Antiguo Testamento.
En concordancia con el Nuevo Testamento. Este brazo ejecutor de la
voluntad de Dios. Se encarnó, tomó forma humana, se manifestó en carne,
semejanza de hombre. 1Tim 3:16.
En este aspecto, fue anunciado, visto, oído, palpado y contemplado,
como humano. Para ser entregado como propiciación y ser el propiciatorio por el
pecado. Es decir; la sangre derramada, y el lugar donde se derramaba la sangre.
En el Tabernáculo, para perdonar los pecados una vez al año. Después de la
expiación. Lev 16:15; 1 Juan 2:2.
4.4.1.
La unidad en el Antiguo Testamento.
a. Anunciado como el Ángel de Jehová. Génesis 22:11-12.
b. La Unidad con el Ángel de Jehová. 2 Sam 24:16; 1 Cro 21:15.
c. La Unidad con su brazo extendido. De 11:2.
b. Es desde el principio, desde los días de la eternidad. Miq 5:2.
e. Antes de que el mundo fuese. Isaías 43:13.
En el Salmo 110:1. Jehová dijo a mi Señor: siéntate a mi diestra;
hasta que ponga a tus enemigos por el estrado de tus pies. Y otra vez dice: Sal
110:5. El Señor está a tu diestra.
4.4.2.
La Unidad en el Nuevo Testamento.
a. Jesús dejó claro. Que el Padre y él. Son uno. Jua 10:30; 17:11;
22.
b. El Padre mora en mí. Jua
14:10.
c. Yo soy en el Padre y el Padre en mí. Jua 14:11.
d. Salí del Padre y voy al Padre. Jua 16:28.
e. Siendo igual a Dios y estando en la condición de hombre. No se
aferró a ser igual a Dios para portarse como tal, sino como hombre. Estando en
el cuerpo humano obedeció a Dios y murió como hombre. Y Dios le exaltó y le dio
un Nombre que sobre todo nombre. Fil 2:6-9.
Por esta razón, Jesús hace mención. ¿Qué piensa del Mesías? ¿De quién
es hijo? Y le dice: si David llama al Mesías Señor ¿cómo es su Hijo? Mat 22:45.
Aquí no solo observamos la Unidad, sino que Jesús el Mesías es el Hijo de Dios.
Y su procedencia del linaje de David. Era para observar la procedencia humana
del Mesías.
4.5.
La Sanidad.
4.5.1.
La Sanidad a través del Mesías.
a. Fue anunciada a través de profecía, la sanidad que traería, el
Mesías. Jer 33:6; Isa 53:5.
b. Al venir el Mesías, anduvo sanando a todo el pueblo. Mat 4.23;
9:35; He 10:38.
c. Cumplida en la fe de los apóstoles y el pueblo. He 4:22.
d. Sigue
sanando después de la ascensión. 1 Ped 2:24; Isa 53:53:5.
e. Por medio de
la fe en su Nombre. He 3:16.
f. Siempre Dios
responde por medio de la oración. He 4:30.
g. Dios reparte sus dones, entre ellos. el don
de Sanidad. 1Cor 12:9.
4.5.2.
¿Por qué se enferma el cuerpo humano?
a. Las
enfermedades fueron causa de la desobediencia. Ex 15:26.
4.5.3.
Jesús sana el cuerpo.
a. Nuestros
cuerpos son sanados, creyendo en la obra de Cristo. 1Cor 11:27-30
4.6.
El Salvador.
En los profetas
y en los Salmos se anuncia. La potencia salvadora de su diestra. Sal 20:6; Isa
45:21. Dios siempre indicó que él era el salvador de Israel. Nuestra salvación,
la realizó su hijo. Jesús es el salvador.
4.7.
La Salvación.
La salvación.
Implica la justicia de Dios. Dios es Justo. Y el hombre comete injusticia. Al
no someterse a la ley Divina de Dios. Al desobedecer su palabra. Su palabra es
una orden, una ley, establecida por Dios. Como sucedió al primer hombre. A
partir de allí el hombre quedó destituido de la gloria de Dios. Ya que el
hombre gozaba de perfecta comunión con Dios en el paraíso. Pero al desobedecer
fue echado del paraíso o Edén. Siendo resguardado por Dios ese lugar. Gen 3:24.
Por esta causa
de no obedecer a Dios, el hombre acarreó la muerte y la muerte pasó a todos los
hombres. A partir de allí el hombre quedó expensa de su gracia. Y Dios
estableció que para que el hombre tuviera otra vez comunión con Él. Tendría que
creerle a Él absolutamente. Su caminar con Él, tendría que ser en fe y en
obediencia.
Puesto que Dios
le había dado todo lo que había creado para subsistir, pero cayó en el engaño y
decidió comer lo que Dios le había prohibido. En otro sentido se dejó guiar,
por los deseos de su corazón y no por lo que Dios le decía. Gen 3:6.
En tal sentido
los hombres fueron de continuo al mal. Y Dios estableció planes con un pueblo.
Para mostrar su gracia, su salvación. Pero también desobedeció sus palabras y
sus mandamientos. Luego decidió extender su gracia y misericordia al mundo
entero. A todos lo que le creyeron, a través de enviar al salvador prometido, a
Jesús su hijo. Su gracia estaba presente desde la fundación del mundo. Siempre
estuvo presente este plan de salvación para el hombre.
Puesto que como
el hombre nunca pudo obedecer, pero Jesús su Hijo sí y por eso obtuvo la
salvación, la redención, la justificación ante Dios. De todos los hombres que
le crean. La salvación, es no pasar por los juicios de Dios. Es creer en la
obra redentora de Jesús. Su obra es suficiente para salvarnos.
Por esta razón,
es necesario en primer lugar, cuando oímos la palabra de Dios, el evangelio de
la salvación, lo creamos. Luego confesarlo, y seguirle. Para ser sellados con
su Espíritu. Como garantía para los días postreros. Cuando seamos resucitados
por él. Efes 1:13; Rom 10:9-10, Juan 1:12; 1 Juan 4:15; Mat 10:32.
5.
El Juicio.
Dios es Justo, al hacer su justicia. En su hijo Jesús. Porque él ya
vino. Y Dios cumplió su promesa. Después que el hombre muere. Declara un Juicio
sobre los hombres, que no hayan creído en la obra de redención, realizada por
su hijo. Y ese Juicio se lo da a Jesús. Ya que fue el que ejecutó la obra de
redención. El hombre solo es condenado por no creer en la obra redentora de
Jesús. Juan 5:22; 3:18; Heb 9:27.
Jesús pasa por el juicio correspondiente a su pueblo, ante el juicio
de Dios. Cuando lo llevan ante el sanedrín, el gobierno de Dios en la tierra en
ese momento. Tanto la culpa, la pena, y la sentencia, fueron sobre él, en el
juicio.
En este sentido el profeta, detalla en la profecía de Isaías 53. En primer lugar, él llevó la culpa de ellos.
Porque lleva sus enfermedades. Producto de sus desobediencias. Y ellos creían
era Dios que lo hacía, que lo abatía, así como se sentían ellos. Abatidos
cuando pecaban contra Dios. Isa 53:4.
En segundo lugar, lleva la pena, por la culpa. Porque fue azotado, y
herido, molido por las rebeliones de su pueblo. Isa 53:5.
En tercer lugar, lleva la sentencia de sus pecados, por la culpa y la
pena. Porque paso por cárcel y por juicio. Por las rebeliones de su pueblo. Isa
53:8. Cuando fue soltado Barrabas, Jesús fue azotado y luego fue sentenciado a
muerte de crucifixión. Mat 27:26.
6.
La Gracia del Único Dios Verdadero.
Dios le dijo al pueblo de Israel, que después de todo. Los había
salvado por pura gracia.
En este concepto, el apóstol nos dice: que la salvación es un don de
Dios. Un regalo. La gracia de Dios. Efe 2:8. Abraham halló gracia en Dios. Noé
halló gracia. David halló gracia, y su pueblo de Israel. Así todos aquellos que
creímos, lo que Dios nos dice en su palabra, hemos hallado la gracia en Dios.
Por su gracia nos redimió, justificó y santificó. Es así:
a. Noé halló gracia y Dios lo salvó cuando destruyó al mundo con
agua. Gen 6:8.
b. Abraham y Jacob conocieron de la gracia de Dios. Gen 18:3; 33:10.
c. Dios los amó de pura gracia, porque su ira se apartó de ellos. Ose
14:4.
d. Juan nos dice que de su plenitud tomamos todos y gracia sobre
gracia. Juan 1:17.
e. Somos salvos por gracia.
Por medio de la fe, que es don de Dios. Efe 2:8.
7.
La justicia de Dios cumplida en Jesús.
Desde el principio de la creación, Dios escogió, en su hijo a un
pueblo, para que le sirviera. Desde la eternidad. Y fue prometido a sus siervos
los patriarcas, jueces, reyes, sacerdotes y pueblo. Como ya se ha mencionado.
Por otra parte. Entre los aspectos cumplidos están los siguientes:
a. Nació de una virgen. Y su nombre era Emanuel. Dios con nosotros.
b. Concebido por el Espíritu Santo. Isa 11:2, Mat 1:20.
c. Del linaje de David. Sal 89:3-4, Isa 9:7, Juan 7:42.
d. De Egipto fue llamado su hijo. Os 11:1, Mat 2:15.
e. Fue llamado Nazareno. Mat 2:23.
f. La ciudad donde nació fue Belén. Miq 5:2, Mat 2:1,2.
g. Su nombre Admirable, consejero, Príncipe de paz. Isa 9:6, Mat
1:23.
h. Salvó a su pueblo de sus pecados. Sal 130:8, Mat 1:21.
i. Pueblo asentado en tinieblas vio gran Luz. Isa 9:1-2, Mat 4:16.
j. Él mismo llevó nuestras enfermedades. Isa 53:4; Mat 8:17.
k. Es su siervo, escogido, en quien tiene complacencia. Isa 42:1, Mat
12:18.
l. Sobre mi ropa echaron suerte.
Mat 27:35, Juan 19:24; Sal 22:18.
m. Dijo que iba a padecer y resucitar al tercer día. Isa 53:5, Mar
8:31; Os 6:2. Resucita de los muertos. He 4:10.
Profetizó Isaías ¿Quién ha creído en nuestro anuncio? Isa 53:1, Juan
12:38.
o. Dijo tengo sed, como dicen las escrituras. Y le dieron a beber
vinagre. Sal 69:21, Juan 19:28.
q. No será quebrado ninguno de sus huesos. Sal 34:20, Ex 12:46, Juan
19:36.
r. Sopló y recibieron al Espíritu Santo. Eze 36:24-25. Juan 20:22.
8.
La Santidad.
Las escrituras indican:
a. Santo y temible es su nombre. Sal 99:3; 111:9.
b. Será exaltado en Juicio y santificado con Justicia. Isa 5:16.
c. Desnudo su Santo Brazo, ante los confines de la tierra. Isa 52:10.
d. Llamado Santo de Israel, quien honró a Jehová. Isa 55:5.
c. Hará notorio su Santo Nombre. Eze 39:7.
d. Llamado Santo ser, Hijo de Dios. Luc 1:35.
e. Llamado Santo de Dios. Marc 1:24
8.1.
Ser Santo como Dios es Santo.
a. El Apóstol Pedro nos dice: Como aquel que nos llamó es santo
debemos ser santo en toda nuestra manera de vivir. 1 Ped 1:15-16.
b. Santifícalos en tu verdad, tu palabra es verdad. Ex 19:10; Juan
17:17.
c. Dios nos santifica por completo. 1Tes 5:23.
d. Sigamos la santidad, sin la cual nadie verá al Señor. Heb 12:14.
8.2. Santificación en el Antiguo Pacto.
a. Con la
sangre del cordero inmolado, rociada. Ex 29:21.
b. En la fuente y con el aceite de la unción. Ex 30:17-31, Ex 40:9.
c. Era necesario lavarse las
manos y los pies, en la fuente para no morir. Los sacerdotes, que entraban en
el altar a ministrar. Ex 30:21.
d. Pidió no profanar su santo nombre. Para ser santificado en medio
de los hijos de Israel. Porque Él es, él que los santifica. Lev 22:32.
e. Su nombre fue profanado por su pueblo. Y él prometió santificar su
gran nombre profanado. Ez 36:23.
f. Era
santificado con sangre todo. Heb 9:22.
g. Sin derramar la sangre no había remisión de pecado. Lev 17:11; Heb
9:22.
8.3.
Santificación en el Nuevo Pacto.
a. El cordero fue una
representación en la escritura de Éxodo. En la escritura de los evangelios,
Jesús es el cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. Jesús es el hijo de
Dios, el Mesías prometido. Hizo la expiación, consumó la obra. Pago en su
totalidad. Los pecados. Fue sometido a un padecimiento y derramó su sangre por
los pecados. Isa 53:7-8; Juan 1:29, 36; 19:30.
b. El apóstol Pablo escribe a los hebreos. Por medio de la ofrenda de
su cuerpo, somos santificados. Heb 10:10-14; 2:11.
c. Mediante la fe en su obra, por medio del Espíritu Santo, que nos
revela la verdad. 2 Tes 2:13. 1 Ped 1:2; Rom 15:16; 1 Cor 6:11.
d. Mediante su gracia. Juan 17:17, 19.
8.4.
Obedecer a la verdad.
a. Tengamos gratitud y obediencia por la Salvación. Fe 2:12.
b. Él es santo. Seamos santos
en toda la manera de Vivir. 1 Ped 1:1-16
c. Obedeciendo en temor a Dios. Porque ya Él nos salvó. 2 Cor 7:1
d. Vestidos del nuevo hombre. Porque ya nos santifico. Efe 4:1-24
9.
Expiación.
Hemos venido comprendiendo la expiación hecha por Jesús. Y que fue
anunciada. Y se profetizó por el profeta Isaías. Según Dios lo establece en
Éxodo. Cuando los israelitas van a salir de Egipto, y también cuando se erige
el Tabernáculo. Esta expiación, que se hizo como una representación. Después
fue realizada por Jesús. Padeciendo y siendo condenado a muerte de crucifixión.
Ex 12; Ex 30:10.
En este sentido, tal cual el cordero, tenía que ser macho. Así fue Jesús varón. Tenía que ser sin
defecto. Como lo fue Jesús. Era inmolado, como fue Jesús azotado, lacerado. Y
su sangre sería rociada, para que no vieran muerte los israelitas. Y tenían que
comer la carne del cordero.
Es así también, su sangre es para remisión de los pecados. Digiriendo
su cuerpo y sangre, como se hace en la Cena del Señor.
Esta conmemoración de la Cena es para comprender esta expiación de
Jesús, humana, por la humanidad. Su cuerpo y sangre fueron entregados en
expiación por el pecado. Una vez y para siempre. Para redención y vida eterna.
Isa 53:10; Rom 3:25.
En todo caso, la expiación realizada por Jesús. Fue hecha como se
hacía en el tabernáculo. Después que el pueblo de Israel salió de Egipto. El
tabernáculo, con toda su estructura y composición, representó a Jesús. Jesús es
el tabernáculo de Dios entre los hombres.
10.
Sabiduría.
En su sabiduría Dios planifica un sustituto. Para que tome el lugar
del primer hombre Adán. Este fue Jesús su Hijo. Encarnado. Así como Set es el
sustituto de Abel, toma el lugar de Abel. Jesús tomó nuestro lugar, murió en
nuestro lugar.
10.1.
La obra del sacrificio de Jesús.
En su sabiduría. Dios realiza
una expiación, planificada en la antigüedad a través de un cordero. Y la
diestra de Dios, la realiza cuando viene a la tierra. Jesús fue el cordero de
Dios entregado por los pecados en expiación. Actualmente la Expiación es
llamada la Obra Vicaria. Vicario, se refiere al que muere en lugar de otros.
Así igual Jesús realiza la expiación, ocupando el lugar que nos correspondía.
En todo caso, de nosotros. Él tomó nuestro lugar.
En este sentido, la explicación de la Expiación, y la obra Vicaria.
Es entregar la vida, para que otro sea favorecido de la vida. La obra vicaria
de Jesucristo fue dada para salvar a las Almas. Fue el sacrificio y la pasión
de Jesús. Ya que el cuerpo muere, pero el Alma queda viva y va Dios, de donde
vino. Y Dios en su justicia la condena o la salva. La selva a través de la obra
Vicaria de Jesucristo. Es necesario que el grano muera para que pueda nacer,
ese es el ejemplo que nos dio Cristo. Tenemos que morir, para vivir para
Cristo.
Por obra vicaria se conoce, la realizada por Jesús, según la voluntad
del Padre para salvar al hombre de sus pecados. Es la obra de salvación para el
hombre. Esta obra salvadora, se origina antes de la fundación del mundo. Fue un
plan de Dios, para hacer un pueblo santo para él. Para su alabanza y su gloria.
Ampliando mejor este tema, había un obstáculo que destruir, el cual
es el ego de los seres creados. Ya que, por esta causa, la tercera parte del
cielo fue destituida. Por abandonar su dignidad. Dios nos muestra su humildad,
en contra del ego. Es decir: que ser digno, es ser humilde en aceptar la obra
de Dios. Como la única que puede llevarnos a una relación ideal. Para
relacionarse con el creador.
La obra Vicaria, fue la que hizo Jesús. Para Justificar, Santificar y
Redimir al hombre, a la humanidad. La obra Vicaria tendría que ser con carne y
sangre. Porque representa la vida. Gen 9: 4. Jesús vino, posee carne y sangre,
para poder redimir en su sangre a la humanidad. Que muere por desobedecer a
Dios. Gen 2:17.
En el conocimiento de la obra Vicaria: Él le da vida, al que cree en
su obra. Porque el ser humano está en la condición de la muerte. Estaba
condicionada a obedecer a Dios. El primer hombre desobedeció y todos
desobedecieron. Por ende, la muerte pasó a todos. El segundo hombre, Jesús
obedeció en todo a Dios. Para dar vida. Cuando se estaba muerto en
desobediencia. Efe 2:1.
Por eso se hizo necesaria una redención. En este mismo cuerpo que
había desobedecido a Dios. Y la diestra de Dios, tomó forma de cuerpo humano.
Para hacer la obra de redención. La Expiación. La Obra Vicaria. El significado
de los sufrimientos y padecimientos, muerte y resurrección de Jesús. Es este
mismo, que él tomó el lugar de nosotros.
10.2.
Participó de cuerpo y sangre.
Hemos visto anteriormente, la revelación que Dios hizo a Noé en el
capítulo. 9:4-5 de Génesis y a Moisés en Lev 17:10-12, sobre la carne y la
sangre. El Hijo de Dios se hizo carne y habitó entre nosotros. En la humanidad
de Cristo.
En capítulos anteriores, hemos venido hablando de este tema. Fue
humano. Para poder vivir en nuestra carne, cuerpo o humanidad. Todos los
padecimientos humanos. Y así, como humano, ser obediente a Dios para realizar
la obra vicaria. Pues en su carne y sangre pagó a Dios, lo que los hombres
debían a Dios Justo. Para poder justificarnos ante Dios. La carne y la sangre
representaban la vida. Y Jesús fue entregado por nosotros. Por completo en
carne, sangre y huesos.
En este sentido Cristo vino a hacer un alma viviente, engendrada por
el Espíritu de Dios. Es la misma esencia o sustancia de Dios. Pertenecía a la
carne y sangre que él escogió del linaje de David. Pero pertenece a la Divinidad porque es el
único Hijo de Dios. Concebido por el Espíritu Santo. El Alma humana de Cristo.
Procedía de la simiente humana. Pero el Alma humana de Cristo también era
Divina. Jesús tenía mente y corazón humano. Pero también tenía mente y corazón
Divina. Dios encarnado. Con cuerpo humano. Limitado a la humanidad.
Lo antes mencionado, es lo que se conoce como unión Hipostática.
Jesús poseía cuerpo y sangre, que representa la vida humana. Siendo un alma
viviente humana. Unida a la sustancia o esencia Divina de Dios. Por su Espíritu
Santo. Pero se limitó a un cuerpo humano, para hacer la obra vicaria
planificada y por voluntad del Padre. Es decir; sus sufrimientos fueron
humanos. Pero también fueron sufrimientos del Verbo Divino. Por la humanidad.
Por consiguiente, Dios establece el orden de la ley de su palabra y
de su Justicia. Y escoge a un pueblo, para que lo obedezca. Y sea un pueblo
Santo para Dios. De donde descendería en la carne y nacería en su simiente, el
que lo salvaría de su pecado. Porque la ley preservaba en cuanto se viviera.
Pero la muerte era inminente, siempre morirían.
Por ende, aun cumpliendo toda la ley, siempre se muere. Porque había
una sentencia de muerte. Por eso era necesario revocar esta sentencia de
muerte. Cumpliendo la voluntad de Dios. Y obedeciendo la orden de Dios. Un
nuevo hombre. Y esto lo hizo su hijo, Jesús.
Por esta razón, escribe al apóstol a los colosenses. Anulando el acta
de los decretos en contra de nosotros, que era contraria, la quitó de en medio
y la clavó en la cruz. Pues se era maldito, por no cumplir la ley. Y muriendo
en un madero. Jesús recibió la maldición, muriendo en un madero. Col 2:14, De
21:23; Gal 3:13.
Por esta misma razón, un piadoso, como Simeón, pudo decir: despide a
tu siervo en paz. Porque mis ojos vieron tu salvación. Es decir: él cumplió la
ley, pero esperando en una promesa, que Dios le permitió ver. El Salvador.
Porque Simeón esperaba la promesa dada a Israel. Luc 2:32.
En este sentido, ahora los que estamos en Cristo hoy en día,
obedecemos a Dios porque ya somos salvos. Es lo único que atestigua que somos
salvos, que servimos a Dios obedeciendo su palabra y lo que él nos indica. Dios
hizo la expiación por el pecado, con su propio cuerpo y sangre. La justicia de
Dios se rebeló desde el cielo en Jesús. Como una ofrenda agradable a Dios. El
cordero pascual, entregado por Dios. Por la humanidad, para librarlos de la
culpa, pena y sentencia, por desobedecerla.
10.3.
La obra fue proyectada en la Unidad.
Es de suma importancia prestar mucha atención a la obra Expiatoria,
en la sabiduría de Dios, en su conocimiento. Con las siguientes
especificaciones:
a. Fue proyectada en la eternidad en la Unidad. Por el Padre, en su
Hijo y su Espíritu. Desde antes de la fundación del mundo. Mat 13:35; 25:34;
Efe 1:4; Heb 4:3; 1 Ped 1:20.
b. Lo anunció, lo manifestó, por los profetas en las escrituras. Isa
53.
c. Escogió a un pueblo a Israel y a hombres para anunciar y mostrarle
su plan, como sus testigos, tales como: Adán, Noé, Abraham, Isaac, Jacob, Judá,
Fares, Moisés, Aarón, Josué, Nohemí, Samuel, David, Natán, Daniel, Isaías,
Zorobabel, Mardoqueo, Ester, Nehemías, Jeremías, entre otros.
d. El anunció y la manifestación de su obra, la hizo por profetas,
patriarcas, jueces, reyes y sacerdotes. Y su obra tuvo un costo demasiado alto.
10.4.
La obra realizada en la Unidad.
a. La realización de la obra en obediencia a Dios. Para Jesús costó
más de lo que nos podemos imaginar: costó carne y sangre humana de Jesucristo
en sacrificio. Toda su alma en sacrificio. Tuvo un costo Divino, despojarse de
su gloria y venir en completa humildad.
b. Paralelamente al anuncio y manifestación de su brazo poderoso.
Además de esto, el sufrimiento humano y Divino. El sufrimiento psíquico, viendo
que la humanidad seguía en completa ignorancia, sin entender el mensaje. Pues
lo dejan solo, lo niegan, lo traicionan. Lo cambian por un malhechor, lo
escarnecen, lo escupen, le colocan una corona de espinos. Le dan vinagre por
agua, le hieren el costado, las manos y pies, menean la cabeza ante él, y dicen
a otros salvó y a él no.
c. La obra de Dios, ya fue acabada, y Dios ya descanso de su obra.
Nosotros solo tenemos que creerla y obedecer a este mandato. Solo por un
profundo agradecimiento obedecemos, en la unidad de su Espíritu quien es
nuestro consuelo.
d. La obra vicaria la planificó Dios, Cristo y su Espíritu, y la
realizó en obediencia el verbo. El hijo de Dios, su diestra. Por lo tanto, no
se puede perder lo que Dios ya hizo. No podemos perder algo que Dios ya nos ha
dado y nosotros ya lo hemos recibido. Al menos que nosotros despreciamos y
desechamos su obra. Y en consecuencia la neguemos. No la creamos.
10.5.
Anunciado en el Antiguo Testamento.
a. Antes de que el mundo fuese. Isaías 43:13.
b. Sus salidas son desde el principio, desde los días de la
eternidad. Miq 5:2.
c. Un hijo nos es dado. Isaías 9.6.
d. Engendrado por Dios. Salmos 2:7.
e. Pide adoración al introducirlo al mundo. Sal 66: 4, 45:2; De
32:43.
f. En dos días nos dará vida. El tercer día resucitará y viviremos
delante de Él. Ose 6:2.
g. Fue presentado en el Antiguo Testamento. En forma de una teofanía.
Y es anunciado como el Ángel de Jehová. Y el Brazo Poderoso Ge 22:11-12.
10.6.
Confirmado en el Nuevo Testamento.
a. Concebido por el Espíritu Santo. Lucas 1:31-35.
b. El verbo se hizo carne.
Juan 1:1. Y vino, estuvo entre nosotros. Juan 1:11,14
c. Era desde el principio. No el principio que conocemos, sino que
Jesucristo era antes de todas las cosas.
Y todas las cosas por él fueron hechas. Juan 1:1-3. b.
d. Recibe adoración al ser introducido al mundo. Heb 1:6; Mat 2:11;
Luc 2:13-14.
e. Es revelado a Juan en Apocalipsis como el verbo. Apoc 19:13.
f. Todas las cosas por él fueron hechas y para él. Juan 1:3.
g. Lo confirman los apóstoles. Col 1:16, Heb 1:10. 2 Cor 13:14.
h. Confirmado por el mismo Jesús. Juan 17:3.
i. Enviado cuando vino cumplimiento del tiempo. Gálatas 4:4.
j. Jesús hace una oración única, como Hijo de Dios. En Juan 17:5.
k. Jesús sube al Padre a ser glorificado después de la resurrección y
luego vuelve a dar instrucción a sus discípulos. Juan 20:17,22.
10.7.
Cumplimiento de la promesa.
10.7.1.
El cumplimiento de su anuncio.
a. Los reyes conociendo el tiempo del cumplimiento de su venida le
rindieron adoración. Mateo 2:2, Salmo 81:1.
b. Se cumplió la profecía, huyendo a Egipto y llamado de Egipto. Os
11.1, Mateo 2:13, 20-23.
c. En la presentación en el templo, se confirma su Deidad por Simeón
y Ana, que eran personas justas y piadosas. Lucas 2:25-38.
d. A los doce años afirma estar en los negocios de su padre Lucas
2:49.
e. Fue declarado en el bautizo, como Hijo de Dios en quien tiene
complacencia. Por la voz de Dios desde el cielo. Lucas 3:22.
f. Juan el bautista, da testimonio de que Jesús es el Hijo de Dios.
Juan 1:32-34.
g. Fue anunciado, visto, oído, palpado y contemplado. 1 Juan 1:1-3.
10.7.2. El Eterno Dios vino.
a. Jesús confirma su Deidad. “Yo y el Padre somos uno.” Juan 10:30.
Él y el Padre son de una misma naturaleza y esencia.
b. Jesús declaró su eternidad: “En verdad, en verdad os digo: antes
que Abraham naciera, yo soy”.
c. Fue revelada a Pedro, según se lo declaró Jesús y se lo afirmó a
los fariseos. Mateo 16:17; Luc 20:42.
d. Se transfigura delante de tres de sus discípulos y nuevamente es
escuchada una voz del cielo, confirmándose que era el hijo de Dios. Y que a él
oyeran. Mateo 17:5.
e. Un discípulo de Jesús llamado Tomás, que no creía que Jesús había
resucitado, le rinde adoración y le dice “¡Señor y Dios míos!” Juan 20:28. Y no
dice la escritura, que Jesús lo haya corregido por decirle Dios.
f. Varias veces en la Escritura Jesús recibe adoración. Mateo 2:11,
14:33, 28:9; Lucas 24:52 y Juan 9:38. Si Jesús no era Dios, Él les habría dicho
a las personas que no le adoren. Pero no lo hizo. Porque Jesús es Dios.
g. Declara su eternidad en su oración al Padre, antes que el mundo
fuese. Jua 17:5.
10.7.3. Dios encarnado.
a. Juan afirma que Jesús había salido de Dios, y a Dios iba. Juan
13:3
b. Los apóstoles afirman su Deidad. Fil 2:6, Col 1:17, Efes 1:4; 2
Ped 1:3.
c. Dios fue manifestado en carne. 1 Ti 3:16
d. Participó de la carne igual que la naturaleza humana. Heb 2:14-18.
e. Un cuerpo para ser entregado en propiciación para el pecado.
Hebreo 10:5.
10.7.4. Evidencias de su encarnación.
Pablo escribió a los romanos, según todas las evidencias para que
entendieran que Jesús era Dios.
Primero: Era del linaje de David según la carne. En el cumplimento de
la promesa dada en la escritura y por sus profetas. Rom 1:2-3.
Segundo: Fue declarado Hijo de Dios con poder, según el Espíritu de
Santidad, en la resurrección entre los muertos. Rom 1:3; Oseas 6:2, Isaías
42:1.
Tercero. Es la propiciación por el pecado. 1 Juan 2:2. No conoció
pecado, fue hecho pecador por nosotros, afirma el Apóstol que Dios estaba en
Jesús, reconciliando consigo mismo al mundo. 2 Cor 5:19.
10.7.5. Evidencias de sus palabras cumplidas.
a. Hay evidencias después de la ascensión de Jesús, de sus palabras
cumplidas. A los 50 días después de resucitado, y a los 10 días de haber
ascendido al cielo. Envía la promesa del Padre. Luc 24:49, Hech 1:4, 2:15-18.
b. En la muerte del primer mártir, se muestra en el cielo su deidad,
a la diestra de Dios. Hech 7:55.
c. Luego el apóstol Pablo tiene un encuentro con Jesús. Mucho tiempo
después de su ascensión. Hech 9:5.
d. La declaración del Padre al Hijo refiriéndose a él como Dios. “Más
del Hijo dice:” Tu trono, oh, Dios, permanece por los siglos de los siglos, y
la justicia es el centro de tu Reino.” El Padre se refiere a Jesús como “Oh
Dios”. Heb 1:8.
e. La muerte de muchos mártires y sus palabras antes de ser
martirizados. Policarpo antes de entregar su vida al martirio de ser quemado
vivo, dijo: “Señor Dios soberano, te doy gracias, porque me has tenido por
digno de este momento, para que, junto a tus mártires, yo tenga parte en el
sufrimiento por Cristo. Por ello te bendigo y te glorifico. Amén”. Dando un
admirable reconocimiento a su Deidad.
11.
Muerte y Resurrección.
La muerte y resurrección de Jesucristo, fue el plan de Dios para
salvar a la humanidad. Y para mostrar que hay vida más allá de la muerte. Dios
lo estableció y hay que creer. Dios le dijo al primer hombre que no comiese del
Árbol, para que no muriese. Y Jesús les dice: El que comiera de mi cuerpo y de
mi sangre no morirá, sino que tendrá vida.
En consecuencia, aceptar lo que Dios establece, en su obra acabada en
Jesucristo, es lo único que agrada a Dios. Es la obra de Cristo lo único que
salva. El padecimiento, como cordero al
matadero y la crucifixión de Jesús. Y después de morir a los tres días
resucitar. Creer en esta obra es lo
único que nos proporciona el paso al cielo.
Porque fue lo establecido por Dios. Ahora en nuestro caminar tenemos
la ayuda del Espíritu de Dios. El Espíritu Santo y Jesús dijo: no nos dejaría
solos.
En este sentido, el Espíritu Santo es dado, para ayudarnos a
obedecer. Cualquier otra vía, o camino no es aprobado por Dios.
Dios le había anunciado que resucitaría. Jesús anunció que
resucitaría. Y así sucedió. Jesús resucitó. Hubo muchos testigos, que lo
vieron, lo oyeron y lo palparon, después de resucitar. Jesús resucitó, y como él resucitó, nosotros
resucitaremos también.
En este sentido el profeta Oseas nos dice: Nos dará vida después de
dos días; en el tercer día nos resucitará.
Después que resucitó, uno de sus discípulos llamado Tomas que era el
más escéptico, después que vio sus manos y metió su mano en el costado dijo:
Señor y mí Dios. Luego, Esteban, el primer mártir, vio los cielos abiertos y al
Hijo del Hombre sentado a la Diestra de Dios. Y levantándose a recibirlo. He
7:55.
La resurrección de Jesús cambio el panorama de todos los judíos y
discípulos. Que, afectados por su muerte, no esperaban que Jesús fuese Divino.
Y se convencieron después de la resurrección de Jesús. De todo lo que él les
dijo y lo que decía las Escrituras de él. Y su comportamiento cambió
totalmente.
De igual forma se cumplió la profecía de Ezequiel 37. Se abrieron los
sepulcros y muchos cuerpos de muertos se levantaron. Mat 27:52. Muchos creyeron
en él.
El Hombre más influyente de la historia humana, el único que todavía
sigue haciendo milagros, cambiando vidas y salvando a la humanidad, se llama
Jesucristo.
Las pruebas que contienen las Escrituras de su resurrección. Historia
legal en la ciencia; son tan fidedignas que no queda la menor duda para
creerlo. Una de ellas nos indica que su cuerpo todavía no ha aparecido, si
Arimatea rogó por su cuerpo a Pilatos, la búsqueda de su cuerpo posterior a su
muerte no dio ningún resultado que apareciera el cuerpo. Otra cosa, es la
muerte a la que se expusieron sus discípulos, después de la resurrección, nunca
habían aceptado tanto atropello por el imperio y por los religiosos.
Por otro lado, primero encontramos a Pedro negando y vituperando a
Cristo. Y luego encontramos que hace
defensa de su Apostolado. He 15:7. Jesús apareció después de resucitar a más de
500 personas. 1 Cor 15:6. También una aparición a un ciudadano Romano judío,
llamado Saulo, en el camino a Damasco. Cambiando la historia de este ciudadano
romano, y luego él ejerce la defensa del evangelio. He 9:5.
12.
Glorificación Eterna, Sempiterna.
Jesús reinaba en Gloria con El Padre, él poseía Gloria Eterna a la
Diestra del Yo Soy, Eterno Padre. Juan 17:5. Cuando se cumplió el tiempo
establecido por Dios. Para cumplir el plan de redención, que había determinado
en la eternidad, en Unidad a su Diestra y su Espíritu Santo. Jesús vino a
cumplir la voluntad de Dios. Como el brazo poderoso, el brazo ejecutor de su
voluntad. Y tomó forma de Hombre, se hizo hombre por voluntad de Dios. Siendo
engendrado por su Espíritu.
Decimos que Jesús es Sempiterno, al ser Eterno en Gloria, y venir
como humano. Pero siendo igual a Dios, para poder poner su vida y redimir al
hombre. Para cumplir el plan de Dios. Y después de resucitar, volver a recibir
su Gloria de mi Padre. Jesús dijo tengo poder para poner mi vida y volverla
tomar. Este mandamiento recibí de mi Padre. Juan 10:18
La condición humana de Jesús se puede comprender, porque el hombre
Dios lo hizo eterno. Ec 3:11. Pero muere, por causa de la desobediencia que
traemos del primer hombre y la que nosotros mismos causamos.
Era necesario, que Jesús al venir a redimirnos, poseyera cuerpo y
sangre, que es la vida. Y hacer la obra expiatoria en su cuerpo. Para que en
este mismo cuerpo resucitará. Para darnos un cuerpo nuevo glorioso, después de
haber sido glorificado por el Padre. Heb 2:14-17.
En este sentido era necesario que Jesús viniera en un cuerpo de
muerte, de la simiente humana, y en Espíritu de Vida; El Espíritu Santo de
Dios. Para que en la condición Gloriosa. Después de resucitado de los muertos
por su Espíritu Santo. Por el poder que le dio el Padre de poner la vida y
volverla a tomar, nos garantiza la nueva vida en él.
Por esta razón nos deja su Espíritu. Para garantizar la redención
hasta la posición adquirida que nos dará, qué es la vida Eterna, que perdimos.
Porque quien levantó a Jesús de los muertos es su Espíritu. He aquí la
importancia de su Espíritu Santo. Ya que, él que no lo tiene, no es de él. Por
lo tanto, nadie que no posea el Espíritu Santo, podrá ser partícipe de la
naturaleza Divina, del cuerpo glorioso de Jesús.
En este orden, Jesús al poseer cuerpo y sangre, que es su vida. El
Alma y tener el Espíritu de Dios Santo, nos da a entender la importancia de la
redención. El alto costo que pagó y se realizó para rescatarnos. Y quitar el
imperio de la muerte que poseía el enemigo. Porque el hombre obedeció al
enemigo. A Jesús venir a obedecer a Dios. Paga la culpa del hombre por la cual
contrajo muerte, liberando al hombre. Jesús, de esa muerte eterna. Y del poder que ejerce la muerte por la
desobediencia, sobre la vida del hombre.
Por lo tanto, es de suma importancia, creer en esta obra expiatoria
de Jesús. Porque de otra manera, sufrirás una muerte y una condenación eterna
que pesa sobre los humanos.
Por otro lado, de mucha importancia también, de esta forma ya
mencionada, Jesús juzgó las tinieblas o enemigos. Por haber engañado al hombre
y consigo a la humanidad. También a los ángeles que no guardaron su dignidad.
En este sentido, Cristo fue capaz de obedecer en todo a Dios y hacer
su voluntad. Cuando ni el diablo, ni los ángeles caídos, ni los hombres, ni su
pueblo Israel, ni Judá, lo hicieron. Mucho menos le respetaron como Dios, ni
obedecieron su palabra, ni a sus leyes, ni sus mandamientos y sus órdenes. Por
este motivo, los ángeles perdieron su dignidad y fueron encerrados en la
oscuridad. Juda 1:6.
Al igual que todos, los que no creyeron en su anuncio y
manifestación. Han sumergido a su generación en la ignorancia y a su pueblo en
la oscuridad. Y serán juzgados. Por no haber creído en el plan glorioso de Dios
en Jesucristo.
El enemigo quedó juzgado. Cuando Cristo obedeció como hombre y como
Dios. Se limitó a un hombre siendo como Dios. Esta es la obra gloriosa y
admirable de Dios Santo, Justo y Eterno. Juan 16:9-11.
12.1.
La venida en gloria de Jesús.
Según anunció Jesús, en concordancia con las escrituras. La Segunda
venida de Jesús en la Gloria. Tendrá lugar, cuando los muertos en Cristo
resuciten. 1 Tes 4:16; Fil 3:20.
Esta primera resurrección, sucederá antes del gobierno del
anticristo. ¿Por qué? La iglesia no fue llamada a pasar por la tribulación,
sino que fue invitada a las bodas del cordero. Porque la tribulación, es la
prueba final del mundo.
En este sentido se lo promete a sus discípulos. De acuerdo con las
siguientes especificaciones:
a. Será visible y personal. Hech 1:11.
b. Serán librados del juicio de Dios. 1 Tes 1:10.
c. Así como se fue, vendrá. Fil 3:20.
d. Seremos transformados en Él. Fil 3:21.
e. Esperamos al Señor. 1Tim 1:1; 4:10; 2Tim 1:10.
En este sentido, habrá un arrebatamiento. El arrebatamiento de la
Iglesia es una acción de Dios, que solo afectará a los salvos en Cristo. Cuando
Jesucristo regrese por los suyos. Y estaremos con el Señor para siempre. 1 Tes
4:16-18.
Estos aspectos incluyen lo siguiente:
a. Los muertos siendo salvos, serán resucitados primero.
b. Los que se encuentren vivos, serán transformados.
Este acontecimiento puede ocurrir en cualquier momento y será antes
de la gran tribulación. Los muertos en Cristo resucitarán primero en cuerpo
incorruptible y los que están en Cristo y aún viven serán transformados para
recibir al Señor en las nubes. 1 Tes 4:16–17; 1 Cor 15:51-54.
12.2.
El Tribunal de Cristo.
Ante el tribunal de Cristo comparecerán los creyentes, no para ser
condenados, sino para ser recompensados según “la obra de cada uno”. En el
tiempo del tribunal de Cristo.
El propósito del Tribunal de Cristo es recompensar a los
creyentes. Apo 22:12. En este tribunal,
las acciones justas de los santos son la base de la recompensa. Apocalipsis
19:8, 1 Cor 4:5; 2 Timoteo 4:8.
12.3. Acontecimientos postreros a la ascensión.
Los profetas de Israel ejercieron el ministerio más importante en
época de los reyes de Israel, y los gobernantes. Todos los estadistas y los
sacerdotes estaban confusos en lo que a juicio respecta, impotentes para
ejercer su ministerio a cabalidad, otros estaban corruptos con el gobierno de
turno. En ese tiempo surgió el profeta con autoridad divina, proporcionando la
solución de sus dificultades, diciendo: "Este es el camino, anden en él”,
más aún ellos se negaban a escucharlos"
En calidad de profeta, el Señor Jesucristo vino en una época, cuando
la nación judía se encontraba en un estado de intranquilidad, causado por su
anhelo de liberación nacional.
Por medio de la predicación de Cristo, la nación se vio confrontada
con una elección, en lo que respecta a la forma de liberación: guerra con Roma
o paz con Dios. Escogieron incorrectamente y sufrieron las desastrosas
consecuencias de la destrucción de la nación de Jerusalén. Lucas 19:41-44; Mt
26:52.
De la misma manera que sus antepasados desobedientes y rebeldes
habían tratado de forzar su camino a Canaán. Números 14:40-45, así también los
judíos, en el año 68 D.C., trataron de liberarse de Roma por la fuerza. Su
rebelión fue ahogada en sangre, Jerusalén y el templo fueron destruidos, y el
judío errante comenzó su doloroso peregrinaje, a través de las centurias.
Compañía de 100 hombres.
12.4. Restauración de la imagen de Dios.
El Señor Jesucristo, señaló el
camino no solamente para una nación, sino individualmente. Aquéllos que
llegaron con la pregunta, a Jesús y a los apóstoles ¿qué haremos para ser
salvos? recibieron instrucciones precisas, y en ellas figuraba siempre el
mandamiento de seguirle. No solamente lo señaló, sino que abrió el camino de la
salvación por su muerte en la cruz. Cuando el velo del templo se rasgó y el
lugar santísimo quedó abierto.
En este sentido, no hubo ninguna imagen que ver. Ante los ojos de
nosotros mismos y de los demás nuestra imagen se afecta. Así es afectada la
imagen de Dios cuando Idolatramos e hacemos ídolos de su imagen. Los antiguos
padres como lo hemos visto profanaron su imagen, haciendo cosas no actas del
ser humano hecho a la imagen de Dios.
Tal es el caso de hacer imágenes, dentro del propio templo que había
hecho el Rey Salomón, para adorar a Dios vivo. Actualmente vemos también dentro
del mismo templo, que se adora a Dios imágenes muchas veces espantosas, hasta
nuestra actualidad.
En consecuencia, las palabras, hechos y acciones ofensivas van y
vienen en nuestra mente constantemente. Y hacemos un juicio de ellos, hasta
llegar a reaccionar. La reacción es no perdonar lo que nos hacen.
Constantemente la imagen que tenemos de nosotros mismos y que tienen de
nosotros los demás, se ve ofendida con palabras, hechos o acciones.
¿Cómo se sentiría Dios cuando su imagen fue afectada? Es por eso por
lo que se hizo necesario, que Dios restaurará esta imagen.
Dios le dio el dominio al hombre sobre la tierra, y él se lo entregó
a otro. Cristo restauró la imagen de Dios al entregarnos el poder para
perdonar. Nosotros tenemos el poder de perdonar. Las ofensas no pueden
dominarnos. Trayendo sobre nosotros amarguras, resentimientos, odios y
desamor. Dominemos el perdón,
restaurando la imagen de Dios en nosotros.
El primer hombre Adán, destruyó por la desobediencia la imagen de
Dios. Dios había establecido que el pueblo de Israel, mediante la ley,
restaurara su linaje, si entraban en desobediencia y morían, pero no fue así,
se mezclaron con otros pueblos.
Observamos a Nohemí restaurando con Rut a la descendencia del Mesías.
Pero Jesús vino y restauró la imagen de Dios obedeciendo a Dios en
todo. Y por ende la imagen de Dios en el hombre.
En este sentido, es lo que se llama la escritura Redención. Y el
pueblo de Israel la esperaba. Sal 111:9. Israel fue redimido en Jesús el Hijo
de Dios. Quien es el Redentor. Luc 2:38.
12.5. La Redención.
La redención, es por su obra expiatoria, somos justificados
gratuitamente por su gracia. Rom 3:24. En quien tenemos redención por su
sangre, el perdón de pecado según las riquezas de su gracia. Efe 1:7. Y por
Jesús, en la sabiduría de Dios, estamos justificados, santificados y redimidos.
1Cor 1:30. Jesús es el Hijo de Dios. Las operaciones y acciones del
Omnipresente, Omnipotente, Omnisciente y Omnisapiente Dios. Son realizadas por
El Espíritu Santo.
En este libro maravilloso denominado la Biblia, encontramos el
comienzo de todas las cosas. Cómo Dios creó al hombre y lo puso en el Edén,
este hombre natural fue creado por Dios a su imagen y semejanza. Y el hombre,
no tomó en cuenta la palabra transmitida por Dios. Desobedeciendo a Dios; y
como consecuencia fue echado por Dios del edén. Castigando Dios su
desobediencia. El perdió su autoridad sobrenatural y sufrió la muerte, por
ende, las enfermedades y el trabajo arduo. La muerte y las enfermedades pasaron
a todos los seres vivos.
Luego Dios promete al hombre la redención. Promesa que fue cumplida
después de 4 milenios de haber creado el hombre aproximadamente y de muchos
acontecimientos históricos, relatados en la Biblia. Cumplido el tiempo
establecido por Dios. Dios envió a Jesucristo según su promesa de redención.
Jesucristo es nuestro redentor. La redención es la gracia de Dios dada al
hombre mediante la fe en nuestro Señor Jesucristo.
Esta redención hace posible que el hombre fuese devuelto a su estado
natural, recuperando todo lo perdido en el Edén. Esta redención es otorgada por
Dios al hombre, a través de su pacto eterno de redención. Cumpliendo su obra
maravillosa en Jesucristo. Este pacto es la salvación. La Salvación es la obra
redentora de Dios a través de su Hijo. La salvación se recibe cuando crees en
la obra redentora de Dios a través de su Hijo.
Esta obra redentora amerita que se crea, primeramente, luego que haya
una entrega, o sumisión o ser transformado por Él. La transformación, o nuevo
nacimiento se obtiene, por medio de la fe en Jesucristo como único Señor y
suficiente salvador. Es un acto de fe. Esto sucede en el corazón del hombre, y
es la única credencial de justicia. Y este acto es confesado por la boca del
convencido, para garantizar la salvación.
Esta actividad de volverse a Dios, realizada por la persona, es
producto de la obra del Espíritu Santo en todo aquel que cree. Y otorga a todo
aquel que ha creído, la redención. La presencia del Espíritu Santo sella el
pacto de Dios con el hombre, haciéndolo propiedad de Dios.
12.6. El Espíritu Santo nos guiará más allá de la muerte.
En este sentido, El Espíritu Santo estará con la persona redimida
hasta la redención total, cuando venga su Hijo en gloria. De igual forma el
Espíritu de Cristo habita en él. Al Espíritu Santo debemos todo respeto y
sumisión, habita en nuestros cuerpos para fortalecernos, y darnos el poder para
vencer las adversidades y ser testigos de Dios. Y nos hace ser el templo
viviente del Dios vivo. Sin el cual no podríamos permanecer en él.
Como hemos dicho la Biblia es el único documento o testamento de Dios
inspirado por él Espíritu Santo, para guiar al hombre hacia la verdad Divina.
Guardar y obedecer la palabra de Dios, es el acto de amor del hombre para Dios.
12.7. La sujeción en la autoridad de Dios.
Las Sagradas Escrituras, es la Biblia, es la autoridad que tenemos,
contiene, y suministra la confianza en la Divinidad; sobre todas las cosas,
como el Hijo del Padre Eterno. Jesucristo. Es nuestra seguridad en este mundo,
para poder librarnos de la muerte, del pecado y del mal.
La Biblia nos indica, como Jesús nació en carne por la obra del
Espíritu Santo. La crucifixión y muerte de Jesucristo, es el acto de obediencia
al Padre, para redimir al hombre, liberarlo del pecado y de la muerte. Y
llevarlo de nuevo al paraíso. El hombre natural nunca hubiese imaginado y
podido obtener el perdón por desobedecer a Dios, sin Jesucristo.
Por lo demás, las órdenes sagradas de Jesucristo, después de haber
creído en él y de dar testimonio del cambio que Dios hizo en el hombre son:
Guardar su palabra, el bautismo en agua, el bautismo en Espíritu Santo, La
Santa Cena, el matrimonio, ir y hacer discípulo, la Iglesia como cuerpo de
Cristo en obediencia a la palabra, amor, comunión, unidad y armonía. Y estas
órdenes mencionadas son las que la iglesia procura alentar a cumplir.
En este sentido, la Biblia nos revela que Jesús después de cumplir
con el pacto de redención, regresó al Padre Dios en su gloria, como en el
principio. Y se encuentra a su derecha o diestra. Jesús es la diestra de Dios
Padre. Y nos indica también, después de cumplirse otro tiempo, un regreso
triunfal. Para buscar a su iglesia, su pueblo. Y luego se habrán de celebrar
las bodas del cordero con su iglesia y después de estos acontecimientos el
Reinado del Milenio de Cristo.
Finalmente
habrá un juicio a los opositores de Dios y al enemigo de Dios. Juicio a las
Naciones. Juicio en el trono Blanco para los perdidos. Juicio a Israel. El
Tribunal de Cristo a la iglesia, es el juicio de mérito a los que han creído en
el Mesías, para reinar con él en gloria. Y el juicio final para lanzar al
enemigo o serpiente antigua y todos sus aliados al fuego eterno. Y por último
el reino de Dios.
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